VUELVE OZON A DONOSTIA CON UN GRAN ROMAIN DURIS

El calor parece que se ha apagado. Las nubes cubren el cielo de un día que sin ser del todo gris no nos achichará la cabeza. Además, nos despertamos desayunando algo refrescante: Mi nueva amiga, de François Ozon. Sin destripar mucho, el nuevo trabajo del director francés es una dramedia con muchos tintes de comedia ligera y con chispa que bien podrían ser como una versión luminosa de la oscura La piel que habito. Sin llegar a la grandeza que realizó el director manchego, Ozon demuestra sus mejores armas, su ritmo y total control del tono; que demuestra que está en uno de sus mejores momentos creativos de su carrera. El Teatro Victoria Eugenia ha estallado en risas en numerosas ocasiones y los momentos dramáticos también habrán tocado la fibra sensible de esta historia marca de la casa. Quizá su desarrollo sea algo previsible más allá de sus magistrales 15 minutos pero después, nunca pierde el interés del espectador; que, aunque puede pronosticar las sendas de esta Mi nueva amiga disfrutará del paseo de lo lindo.Y antes de pasar a otra cosa..todos los actores están bien, pero lo de Romain Duris es de otro mundo. Está, si no en el mejor, en uno de sus grandes papeles. ¿Concha de Plata al mejor actor? Sólo os podemos decir que ambos han atendido a las preguntas de Facesonthebox con mucho gusto. Y que próximamente, sabréis que nos han dicho…

Al mediodía vuelve el sol para convertirnos en antorchas humanas. Ha sido ese momento en que hemos tenido el placer de ver una joya en Nuevos directores: Los tontos y los estúpidos dirigida por Roberto Castón. Teatro, cine y bambalinas se dan de la mano en una propuesta original llena de grandes actores como Nausicaa Bonnin y, sobre tod,o la imponente voz de Roberto Alámo. Hay que verla. Respecto a la última superproducción de Banderas, nos ha convencido menos. La crítica ha sido muy dura con ella, quizá demasiado. Si bien es cierto que Autómata es un blockbuster de diálogos densos, referencias obvias ( los primeros minutos parecen copiar a Blade Runner) y una recta final lleno de clichés y giros de guión forzados, tiene algunos aspectos logrados. La investigación me ha entretenido hasta que el libreto abraza su lado mas espeso. Banderas tiene un carisma innegable y las escenas de acción funcionan sin ser nada del otro mundo gracias a una banda sonora hiperbólica y efectiva.  Sin contar el diseño de los robots. Lástima que aún le falten muchas cosas que uno busca en este tipo de cintas; sobre todo sentido del espectáculo y del ritmo que imprime el tráiler de la propuesta.

Cerramos el día a lo grande. Hechos polvo y en primera fila, tan cerca de la pantalla que parece que además de ser en formato, Mommy, de Xavier Dolan también se proyecta en 3D. Pero cuando la peli es buena, siempre se disfruta. Voy a hacer hincapié en el aspecto mas criticado de la cinta: es una cinta muy “gritada”. Saca de quicio en más de un momento, pero así es la última cinta del director de Laurence Anyways porque es la forma de ser de los personajes de esta historia. Una cinta que recuerda a su ópera prima Yo maté a mi madre, pero mucho más humana y visceral; que es una celebración de la vida y el cine, donde instantes como el Wonderwall Moment quedan grabados en la retina. Y mañana, mas. No os olvidéis.

JOAN BOTER ARJONA.-

 

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