VIOLA DAVIS: LA PERSEVERANCIA DE UNA ACTRIZ INDISPENSABLE

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A Viola Davis (Saint Matthews, Carolina del Sur), una escena de llanto desconsolado le supuso el impulso definitivo a su carrera. Esta madrugada, otra escena de llanto desconsolado la ha valido su primer Oscar. Desde La duda (2008) hasta Fences (2016) la actriz se ha situado como una de las actrices imprescindibles en el panorama cinematográfico actual. Reconocida como una de las mejores y más versátil por la crítica, ha seleccionado papeles que, además de dicho reconocimiento, le han hecho llegar al gran público.

De origen humilde, la carrera de Davis comenzó con pequeños papeles de reparto en películas como Traffic o Kate & Leopold. Papeles que compaginaba con apariciones en series de TV como The Guardian o CSI. A día de hoy, resulta un ejercicio interesante en repasar esos inicios de carrera, revisando títulos como la oscarizada película de Steven Soderbergh, para descubrir a la actriz que en su día nos pasó desapercibida y nos resulta tan reconocible actualmente.

No sabemos si de forma premeditada o no, pero la actriz parece haberse planteado su carrera como si de una fondista se tratara. Ha participado en proyectos interesantes, rodeada de directores y actores conocidos. Así fue como dejó atrás los papeles de reparto, en ocasiones ni siquiera acreditados, para aparecer como una secundaria con más peso en películas como Lejos del Cielo (2002), Antwone Fisher (2002) o Solaris (2002). Y sí, estamos de acuerdo en que esta última era un desastre, pero no por culpa de una actriz que se iba abriendo paso en la vorágine hollywoodiense. Paralelamente a su trabajo en cine y TV, Viola Davis continuó con su carrera en el teatro. En 2001se hacía con su primer Tony. Fue a la Mejor actriz de reparto en una obra de teatro, por King Hedley II. Era su segunda nominación a los premios del teatro estadounidense y el primer premio interpretativo que decoraría sus estanterías.

La duda que despejó todas las que había sobre su carrera

Año 2008: la actriz viene de participar en la olvidable Disturbia y aparecía en Noches de Tormenta, donde interpretaba a la mejor amiga de Diane Lane. Y ese es el momento. Ese es el momento en el que una toda una carrera se puede ir al garete. Al interpretar a la mejor amiga de la protagonista de una cinta, se genera una disyuntiva peligrosa: hay que salir lo más rápido posible de ahí para no quedarse estancado en el penúltimo escalón, viendo como los demás tienen fuerzas para dar ese paso más y alcanzar la cima. Pero si llega la oportunidad, sobre todo, se debe elegir cuidadosamente el momento de dar el paso. Un tropiezo en ese momento no nos devuelve a la casilla de salida. Nos puede sacar del tablero.

La actriz dio el salto para unirse a Meryl Streep, Philip Seymour Hoffman y Amy Adams en La Duda (John Patrick Shanley). Ese “momento que marca un antes y un después en la vida de una actriz”. Algo tan tópico como cierto. En La duda la actriz exprimió los minutos de los que disponía para demostrar su tremendo potencial dramático y cosechar nominaciones. Aquel año, el Oscar sería para Penélope Cruz.

En 2009 la vimos compartiendo cartel con Russell Crowe, Helen Mirren y Ben Affleck en la poco relevante pero entretenida La sombra del poder. Obviaremos el 2010, por aquello de que un mal año lo tiene incluso Viola Davis (Knight and Day y Come Reza Ama).

Criadas y Señoras: el asalto a los papeles protagonistas

Tras ganar su segundo Tony, esta ver como protagonista, por Fences, la actriz se unía al elenco de la producción Criadas y Señoras (2011) situaba a Davis a la cabeza de un reparto femenino de ensueño: junto a Octavia Spencer, Jessica Chastain, Bryce Dallas Howard, Emma Stone o Sissy Spacek, llevaron a la gran pantalla a los personajes de la novela de Kathryn Stockett. De nuevo nominada a (casi) todo. Pero a pesar de llevarse el premio del Sindicato de Actores, Meryl Streep acabaría llevándose la estatuilla aquel año.

Fue, junto a Max von Sydow, lo mejor de Tan fuerte, tan cerca. Volvió a destacar en Prisioneros (2013) y La Desaparición de Eleonor Rigby (2013). Todo ello antes de convertirse en el reclamo de la serie Como defender a un asesino, gracias a la que ha obtenido dos premios consecutivos del Sindicato de Actores y un Emmy como actriz protagonista en una serie dramática.

De la mano de Denzel Washington vuelve a interpretar a Troy Maxson, la sufrida madre y esposa de la película Fences, por la que lleva recogiendo todos los premios previos a la gran noche: la del 26 de febrero de 2017. La noche en la que Viola Davis ha ganado su primer Oscar.

IMMACULADA PILAR COLOM.-

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