UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA

FREEHELD: LA PELICULA REIVINDICATIVA BASADA EN HECHOS REALES.

Durante el rodaje de Freeheld, bajo la silla de director, Peter Sollett tenía un libro llamado “Cómo hacer una buena tv-movie”. Desde el “basado en hechos reales” uno sabe a qué atenerse. Así que, una vez conocido el posible planteamiento, confirmado con la presentación de los personajes, el espectador puede relajarse y dejar que Sollett le cuente esta historia que trasciende a la pareja protagonista, e incide en la igualdad  a la que todo ser humano aspira y no todos disfrutan.
La base de Freeheld es la historia de Stacie Andree y Laurel Hester, pareja de hecho, quienes ante la enfermedad de Hester luchan para que, a su muerte, se le reconozcan a Andree los derechos que cualquier viudo o viuda tendría en un matrimonio heterosexual. Bien Julianne Moore (¿cómo siempre?) y bien Ellen Page. Perfectos en sus papeles más secundarios Steve Carell y, sobre todo, Michael Shannon.
Todos son, lo saben y lo aceptan, vehículos para la reivindicación, para recordarnos que no fue hasta el 26 de junio de este mismo año  cuando se legalizó el matrimonio gay fue declarado legal en Estados Unidos, pero que la lucha contra la desigualdad continua. Correcta y de una producción sencilla, la película logra su cometido: el de emocionar y el hacernos pensar.
La película ha recibido el Premio Sebastiane a la cinta que mejor refleja los valores y realidad LGBT.

 

LOS CABALLEROS BLANCOS FALLIDA Y REINCIDENTE

Joachim Lafosse ha llevado al cine la polémica historia que en octubre de 2007 se destapó en Francia. Los seis integrantes de la ONG Arche de Zoé, eran detenidos en Chad cuando intentaban salir del país con 103 niños, supuestamente, huérfanos. La película desarrolla el período entre la llegada de los cooperantes hasta su detención: los problemas con los líderes locales, la imposibilidad de confirmar la orfandad de los niños, las desavenencias internas, todo tiene cabida en la película.
Lo mejor de la película es la interpretación como líder de la misión de un Vincent Lindon muy templado, que irradia seguridad, y Valérie Donzelli, en el papel de periodista que está documentando toda la operación. Solvente como siempre, aunque con poco papel, Reda Kateb. Son los personajes más desarrollados, frente a la linealidad del resto, cuya presencia parece obedecer más a un arquetipo que un desarrollo argumental.
Más allá de los actores, la película resulta muy plana y con poca tensión, con una producción correcta pero poco lucida. Película correcta que ha quedado en esa zona gris de películas que no destacan ni para bien, ni para mal. A Lafosse le faltaba el manual del que tan buen uso hizo Sollett.

 

IMMACULADA PILAR COLOM.-

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *