THE PALE DOOR, BENNY LOVES YOU Y YUMMY EN SITGES

The pale door

The pale door (2020)

Dentro de la sección Panorama, aparece esta película que mezcla tanto western como terror, recurso que tan buenos frutos ha dado recientemente como por ejemplo Bone tomahawk. Desde su trailer ya se intuía que bebía más de Abierto hasta el amanecer que de la anteriormente citada, aunque no acaba llegando a ese nivel visual, ni de locura. Un grupo de forajidos escapan, tras hacer un trabajito, hacia un pueblo para pasar la noche, acompañados de una joven que les lleva hacia allí sin saber que pasaran una noche infernal. Aunque alguna escena de acción más le hubiera venido de perlas (en mi opinión el final es algo anticlimático), la película es un producto que entretiene y con algún aspecto visual y de dirección destacable) por ejemplo la escena inicial o el momento en la iglesia.

 

 

Los actores están más que correctos, destacando veteranos como Stan Shaw, que saben dar empaque en los momentos más íntimos, y caras jóvenes conocidas por tv, como Devin Druid de Por 13 razones. La mayor pega que le pongo radica en que parece que no se atreva a abrazar más ese lado salvaje y convertirse en un vehículo de acción, por eso su final acaba siendo un tanto precipitado y carente de garra (o al menos a mí no me interesaba el hilo del que tiraban para conseguir el final, se podía cerrar ese hilo con una escena previa en lugar de que el final gire alrededor de él).  Aún así, si os gusta el western ligero y queréis pasar un buen rato es recomendable.

 

Benny loves you

 

Benny loves you (2019)

Película británica  escrita, dirigida e interpretada por Karl Holt en un debut más que simpático y efectivo, presentada en la sección de Midnight X-treme. La película recuerda mucho en tono a ese Shawn of the dead, donde su protagonista es ese niño grande que se niega a crecer y que, de repente, le toca madurar a los 35 años. Es un personaje bobalicón, tímido y torpe que ni brilla en su trabajo, diseñando juguetes, ni en su vida personal.

 

 

El protagonista auténtico es el peluche Benny y sólo por verle a él la película vale la pena para echar unas buenas risas. No penséis que estamos delante de una versión más de Muñeco diabólico o algo del estilo Annabelle (aunque hay un tono paródico hacia ella en un personaje en particular). Aquí la idea es imaginarse a Elmo de Barrio Sésamo desatado con instintos homicidas, pero no por una posesión o un demonio que le domina: simplemente cobra vida y el asesinato es natural para él al no poder controlar sus instintos más básicos como el amor. Porque. en el fondo. trata del amor la película, el amor hacia esos objetos que nos han acompañado desde nuestra infancia y como dicho amor queda impregnado en ellos toda su vida hasta la locura. Dicho esto, la película es un festín de asesinatos por parte del muñeco en cuestión (y otros más) que mezclado con las frases grabadas del muñeco que usa para comunicarse hace que se nos escape alguna que otra carcajada o sonrisa cada vez que suelta su “Benny loves you” o remata la faena con un “¡Tadaaá!”. Divertida, irreverente e ideal para pasar un buen rato.

 

Yummy

 

Yummy (2019)

Película belga de la Midnight X-Treme de género zombie que se agradece de vez en cuando que no se mezcle con otros géneros, sobre todo con la comedia. Soy el primero que goza con un Shawn of the dead o Zombieland o locuras como Cooties o Little monsters, pero también echo de menos películas de zombies puras, de terror, sin buscar incluso finales felices o salvadores de la humanidad en el último momento. A veces, ver una película de terror puro sin más, donde un grupo de personas deben sobrevivir ante una horda de zombies que no les dan casi respiro alguno. De eso se trata “Yummy”, donde un chico bastante ingenuo y torpe a más no poder, con su novia y su suegra van a una clínica de cirugía estética de dudosa calidad para realizar unas operaciones. Allí, junto a algunos pacientes más, se verán envueltos en una infección zombie que los dejará atrapados en las instalaciones y luchando por sobrevivir.

 

 

Mucho gore, muchas vísceras y muchos lugares comunes en este tipo de películas (la pareja protagonista, el malo, la mala, el momento de tener que matar a un ser querido, las autoridades que lo quieren tapar evitando que salgan del recinto) pero precisamente esos lugares comunes son lo que a mí, personalmente, me gusta que de vez en cuando me recuerden. No siempre todo debe ser innovar en los géneros, a veces está bien ver una película que te dé directamente lo que buscas y este caso bebe directamente del cine más puro de Romero o, incluso, de la versión (en mi opinión magistral) que hizo Snyder con su Amanecer de los muertos. No esperéis una comedia (algún detalle tiene en su protagonista torpe y en algún secundario): esta es una película que, más que de sufrir, es de ver una sucesión de atrocidades y un espectáculo de sangre y maquillaje. Para los fans de zombies más clásicos les resultará disfrutable.

 

 

JOSÉ ISAAC PELLICER.-

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