RYAN GOSLING: EL ACTOR INCONFORMISTA

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Actor, “niño Disney”, director, cantante, músico. Ryan Gosling ha iniciado todas las etapas de su vida artística pronto. Un niño que odiaba ser niño y que, vía Disney, comenzó su vida laboral a los doce años. A los diecinueve quiso comenzar con el “cine serio”, se quedó sin agente. A los veintiuno Roger Ebert lo calificaba como un “joven actor poderoso” y un año más tarde pisaba por primera vez la alfombra roja del Festival de Cannes. A partir de ahí, se convierten un rostro reconocible (“el del diario de Noah” o “el de Drive”, según gustos), que sigue quemando etapas como si temiera de no estar a tiempo de probarlo todo. Esta semana, estrena en nuestra cartelera Dos buenos tipos, que formó parte de la Sección Oficial de la última edición del Festival de Cannes (fuera de concurso), y en la que comparte cartel con Russell Crowe.

Miembro del Club de Mickey Mouse

Canadiense y de padres mormones, la separación de sus progenitores hizo que, junto a su hermana, fueran criados por su madre. Algo que asegura que le ha marcado, ya que en su carrera siempre se ha sentido atraído por proyectos en los que hay algún personaje femenino fuerte. Niño solitario, diagnosticado con un trastorno de déficit de atención, su etapa escolar no fue precisamente fácil.

A los doce años asistió a una audición en Montreal para el Club de Mickey Mouse. Fue contratado y compartió plató con Justin Timberlake, Britney Spears y Christina Aguilera. Con menos carisma que Timberlake, su tiempo en pantalla era más reducido. A pesar de ello, Gosling sigue calificando esa etapa como sus mejores dos años. Después vendrían una serie de apariciones en la televisión canadiense y una breve estancia en Nueva Zelanda, donde grabó El joven Hércules. En ese momento, Gosling consideró que había acabado una etapa de su carrera y decidió apuntar a otro tipo de proyectos.

Deseoso de romper con su imagen de niño de la televisión, interpretó a un neonazi en The Believer (Henry Bean, 2001). La película y, sobre todo, su protagonista obtuvieron estupendas críticas, haciéndose también con el Gran Premio del Jurado del Festival de cine de Sundance. Gosling afirma que esa película ha sido para él un verdadero regalo. En el 2002 protagonizaría junto a Michael Pitt Cálculo mortal y se enfrentaría a David Morse en The Slaughter Rule. En 2003, por The United States of Leland, recibiría críticas de todo tipo. Desde los que le equiparaban a un joven Sean Penn, a quienes detectaban cierta monotonía en la forma de enfrentarse a los personajes. Había llegado el momento de cambiar de aires.

El diario de Noah, la anomalía en su carrera que le lanzó al estrellato

Analizado desde la cómoda distancia de los años, lo cierto es que El diario de Noah (2004) puede considerarse una rareza en la carrera de Gosling, que no se prodiga demasiado en los melodramas edulcorados. Una rareza que le convirtió en estrella (y le emparejó, una vez finalizada la película, con Rachel McAdams) y que hubiera podido significar una fugaz trayectoria de haber permitido el actor que se le encasillase. Su siguiente película, Stay (que protagonizaba junto a Naomi Watts y Ewan McGregor) le deparó algunas de las peores críticas que ha recibido el actor a lo largo de los años.

Sin tiempo para lamentaciones, el actor presentó en 2006 Half Nelson, la película por la que lograría su primera nominación al Óscar, al Premio del Sindicato de Actores, y por el que finalmente ganaría Independent Spirit Award al Mejor Actor. Con su siguiente película, Lars and the Real Girl, fue finalista al Globo de Oro y de nuevo al Premio al Sindicato de Actores. Sorprendentemente, lo mejor estaba por llegar.

2010-2011: cinco proyectos, cinco éxitos

En dos años, el actor protagonizó All good things, Blue Valentine, Crazy Stupid Love, Drive y Los Idus de marzo. Casi nada. Comedia, thriller, acción, drama romántico y un drama político: Gosling ampliaba sus horizontes actorales y demostraba tener carisma de sobra como para abarcar todos los géneros. En cada una de ellas encontró el tono correcto y con todas consiguió estupendas críticas. El hieratismo de Los idus de marzo, en la que aguantaba un primerísimo plano con rotundidad y cierto desafío; o el de Drive, contrataban con una expresividad dramática sobrecogedora en Blue Valentine. De la misma manera, su papel de adorable sinvergüenza en Crazy Stupid Love se situaba en las antípodas interpretativas del marido perturbado de All good things.

Es comprensible que arrastrara cierto cansancio, o quizás habíamos estado expuestos a una sobredosis del actor, pero lo cierto es que ni Cruce de caminos ni Gangster Squad: brigada de élite, ambas del 2013, estuvieron al nivel de sus predecesoras. Ese mismo año, el director danés Nicolas Winding Refn presentó en Cannes su segunda colaboración con Gosling, Only god forgives. No sabemos si fue Dios el único en perdonar, pero la crítica fue de forma bastante mayoritaria implacable con la película, cuando conociendo un poco su filmografía previa a Drive era fácil detectar que esta última es la excepción más comercial.

Al año siguiente los palos serían para el actor quien, en su debut como director, conseguía el abucheo más bien generalizado de la crítica que cubría el festival de Cannes. Lost River era el cuento de hadas de una sociedad moderna, con princesas, brujas y caballeros andantes. Sin ser una película redonda, no mereció convertirse en el saco de boxeo del festival francés.

El año pasado le vimos en La gran apuesta, nominada al Oscar y premiada por el Sindicato de Productores, en la que el actor parecía retomar personajes con algo más de brío. También le pudimos ver en la gamberra Dos buenos tipos.

La la land, Malick, Villeneuve: la (posible) estatuilla y el futuro próximo

No es el favorito en las quinielas para hacerse con el Oscar al Mejor Actor, pero con independencia de que su segunda nominación sea la que le dé el premio, el coprotagonista de una de las películas de la temporada, La la land (La ciudad de las estrellas), reafirma la tendencia ascendente del actor. Y para este 2017 le esperan lo nuevo de Terrence Malick y de Denis Villeneuve. En Song to Song formará parte de uno de los dos triángulos amorosos que le enfrentarán a Natalie Portman, Michael Fassbender y Rooney Mara.
Sin embargo, y sin querer de desmerecer a Malick, es la película de Villeneuve la que promete causar más revuelo. Tras el éxito de Arrival, el director canadiense está logrando que el recelo hacia Blade Runner 2049 se transforme en buenas expectativas. Queda por saber si la presentarán como la película protagonizada por “el ganador de un Oscar: Ryan Gosling”.

IMMACULADA PILAR COLOM.-

3 thoughts on “RYAN GOSLING: EL ACTOR INCONFORMISTA

  1. A mí me atrapó en Blue Valentine, una película intimista y llena de planos muy interesantes. Lo descubrí en el Diario de Noah y los papeles que elige me gustan, tienen ese matiz dramático totalmente creíble.

    • A mí en Blue Valentine no me gustó tanto, sobre todo, la peli en general. Mis debilidades son The Believer, El Diario de Noah (a pesar de ser edulcorada), Crazy Stupid Love y Lars y una chica de verdad. Drive me moló su estética, pero no la peli y ésta de Dos buenos tipos está entre las comedias que me gustan. Sí que es cierto que es un actor creíble. Besitos!

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