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PÉTALOS HUMANOS
octubre 29, 2014 Cine de Autor

Todo empieza cuando un hecho rompe la cotidianeidad de la vida de Ane. La llegada de un ramo de flores en su casa de forma anónima. Un hecho extraño que empieza repetirse cada semana. Algo que empieza a despertar dudas y conjeturas en su entorno sobre el quién y el porqué. Un inicio fresco e interesante que crea expectativas en el espectador.

Entonces pasamos a la historia de Lourdes y Tere donde unas misteriosas flores también acaban siendo protagonistas de sus vidas. Ahí nos damos cuenta lo que es Loreak: historias humanas en las cuales las flores y su simbolismo en la sociedad son protagonistas. Una buen idea pero con un desarrollo que, bajo mi punto de vista, se me antoja irregular (lo mejor es la primera media hora y después, rara vez alcanza el nivel visto en el inicio). Y es que las conexiones y las actitudes de los personajes me parecen forzadas en ocasiones y demasiado supeditadas a la trama. Algo que también pienso que se traduce a nivel actoral, donde Itziar Aizpuru es lo mejor del elenco (con un nivel de verismo y emoción como el que exige la historia), pero con otras interpretaciones menos perfiladas en una historia que requiere mucho de los roles/actores.

Lo que creo que no se le puede achacar a Loreak: la forma en el que  los directores José María Goenaga  y Jon Garaño plasman esta historia de mujeres: Con tacto y sensibilidad. Unas cualidades que se traducen en una distancia formal tan bella -como ese plano con la cámara situada tras una ventana-, como de respeto ante la intimidad de sus personajes. Es el mayor mérito de un film que, con sus virtudes y defectos, ofrece una interesante reflexión sobre las relaciones entre las personas y de palabras tan olvidadas hoy en día como perdón, gratitud, generosidad….Un film que vale la pena tanto como entregar un ramo de flores a alguien a quien te importe. Tan sencillo y la a vez tan valioso como eso. Así es Loreak.

JOAN BOTER ARJONA.-

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