NORA UNKEL: «EN A NIGHTMARE WAKES ESCUCHÉ LA VOZ DE MARY SHELLEY

A nightmare wakes fue una de nuestras películas preferida en TerrorMolins en casa. Supone el debut en el largo de la joven directora Nora Unkel en una historia a caballo entre el terror y el romance, que nos explica cómo Mary Shelley venció a sus demonios personales y amorosos para poder crear Frankenstein, una de las obras cumbres de la literatura gótica. Hemos podido conversar con su directora y es un placer leer sus respuestas y saber más acerca de esta fascinante historia.

-¿Qué te gustó más de la historia de Mary Shelley y Frankenstein?

Lo que encuentro más fascinante de Mary Shelley es que era una adolescente, sufriendo abortos espontáneos y tragedias, y aún así que decidió sentarse y escribir más famosa novela de terror de todos los tiempos. Después de conocer más detalles de su vida, leí Frankenstein y descubrí que era una experiencia completamente diferente. Aquí estaba una historia que era tan femenina, tan maternal, tan dolorosamente de mujer…En las palabras de la Criatura, escuché la voz de Mary. En palabras de Víctor Frankenstein, escuché a Percy. Estaba enganchada, tratando de encontrar las diferentes conexiones entre Mary en  la vida real y el mundo de su novela. Me hallé impresionada por su determinación, su fuerza y ​​su capacidad para perseverar. Supe rápidamente que yo quería contar su historia, pero que quería hacerlo bien, usando su propia palabras y los dolores que escondió dentro de la experiencia ficticia de la Criatura.

-Conoces la versión anterior de esta historia, Mary Shelley (Haifa AlMansour)?

¿Cuál es tu opinión sobre esa película?

He oído hablar de ella, pero no la he visto.

-Uno de los puntos más fuertes de A nightmare wakes fue lograr la atmósfera de terror de algunas escenas, que combinan muy bien con la atormentada Mary. ¿Cómo conseguiste esto?

La atmósfera es una de mis partes favoritas de una película. Después de todo, cuando terminamos de ver una buena película, lo sabemos por la sensación que nos deja. Con este film yo quería que ese sentimiento fuera el mismo que tuve al leer Frankenstein por primera vez, terrible pero anhelante. Entonces, desde los borradores iniciales del guión, el universo poseía esa niebla inquietante y reptante, que siempre fue el dolor del corazón. Casi representativa del propio terror y consternación de Mary. En cada iteración en el camino, ese sentimiento siempre estuvo ahí. Para lograrlo en pantalla realmente confié en mi director de fotografía, Oren Soffer, mi producción, y mi diseñadora, Madeline Wall, así como mi departamento de vestuario para construir juntos algo crudo, visceral y solitario para que el sentimiento inquietante siempre estuviera.

Luego le tocó el turno a mi increíble compositor, Jon Cziner, que logró vestir con música ese mundo gris y espantoso en su hermosa y evocadora partitura.  Entendió el sentimiento que estaba buscando y ayudé a construir que cada uno en su a su manera, y junto con el guión y las maravillosas actuaciones, construyó nuestra atmósfera oscura y gótica.

-¿Cómo defines esta película, una historia de amor o de terror?

¡Qué maravillosa pregunta! ¿No son iguales? En muchos casos al menos. Para Mary creo que su horror provino de su amor. Era todo aquello que amaba en el mundo lo le fue arrebatado. Eran esas mismas personas quiénes tampoco entendían su verdadero potencial en este mundo. Su relación con Percy fue, sin duda, uno de los amores más profundos, por parte de ambos. Pero también fue una relación plagada de inequidad, luchas de poder, codependencia, puntos de vista diferentes y personalidades opuestas. Algunos podrían llamarlo historia de amor condenada al fracaso, yo la llamaría horrible.

Mi esperanza, con A Nightmare Wakes, era capturar la dualidad de un amor que era tan fuerte que estaba condenado a no perdurar. Se quemó demasiado rápido. Y es en esa quema donde comienza la película. Nosotros lo vemos precipitarse. El fracaso de muchas relaciones constituye una época oscura y aterradora.

-Otro aspecto destacado es la relación entre Percy y Mary. ¿Cómo trabajaste esto con tus actores?

Debido a limitaciones financieras, no tuvimos mucho tiempo de ensayo. Vengo de teatro, así que si depende de mí, estaría semanas, pero en el mundo del cine independiente, obtienes lo que puedes obtener. Tuve tanta suerte de tener el elenco que obtuve porque entendieron las limitaciones bajo las que estábamos. Alix Wilton Regan, la actriz protagonista, mpor ejemplo, leyó innumerables libros sobre Mary, su familiares y amigos. Hablamos incesantemente sobre la verdadera Mary Shelley y haciendo justicia para ella, algo en lo que creo que Alix hizo un excelente trabajo. Pero yo diría que lo principal en lo que trabajamos juntos como trío fue la confianza. Hay un montón de escenas íntimas, tanto física como emocionalmente en la película que requirieron completa fe el uno en el otro. Que todos decíamos lo mismo, que estábamos haciendo la misma película, y esa era nuestra principal preocupación.

-Éste es tu debut como directora en las grandes películas, pero anteriormente hiciste cortos. ¿Qué te gustó más? ¿Usaste las mismas estrategias para trabajar?

A Nightmare Wakes fue fácilmente la película más desafiante y agotadora. Definitivamente, los cortos eran mucho más divertidos de hacer, a menudo porque la intensidad era menor y el marco de tiempo exigente era más corto. Aunque siento que cada una de estas películas es un componente básico del que pude aprender como artista y narradora.

-Como espectadora, ¿te encantan las películas de terror? ¿Cuál es tu favorita?

¡Y tanto que sí! Crecí con Hitchcock y Universal Monsters como mis películas de terror favoritas.
Aunque tengo un profundo amor por todo el género ahora en mi edad adulta.  La primera película de terror real que recuerdo haber visto fue Los otros, de Alejandro Amenábar, que siempre estuvo conmigo. Pero recientemente, he disfrutado mucho esta nueva ola de películas de terror/suspense psicológico como The Witch y The Nightingale. También me gustaría destacar dos obras cumbres como son La escalera de Jacob y Psicosis. 

SONIA BARROSO.-

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