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MUJERCITAS: LAS NUEVAS HERMANAS MARCH
diciembre 17, 2019 Articulos

Mujercitas de May Louisa Alcott fue novela de educación sentimental de algunos de nosotros en la adolescencia. La historia de las familia March, especialmente de las cuatro hermanas protagonistas, Jo, Meg, Amy y Beth encandiló a varias generaciones que vimos en ellas referentes para la mujer en múltiples facetas. Jo, la aspirante a escritora, que encarnaba la independencia personal y amorosa; Meg que reflejaba a la buena esposa que se casaba por amor; Amy, a la hermana menor, que quería ser artista, siempre a la sombra de su idolatrada Jo, y Beth, que representaba la entrega al prójimo. Cuatro mujeres de carácter bondadoso con las que poderse sentir identificadas. Por ello, no es de extrañar que el cine haya llevado la historia de las March en varias ocasiones, desde la obra de Cukor hasta la versión de los años 40 o la más reciente del 94 trasladaban a la gran pantalla las virtudes de unas féminas, quizás sin recalcar demasiado el empoderamiento femenino y sí más la vinculación natural de toda mujer con el matrimonio como única vía para sobrevivir y, en definitiva, existir.

En este sentido, la película de Gerwig parece querer poner de nuevo énfasis los valores de la fraternidad, la familia, la bondad, la necesidad de seguir los dictados del corazón e incluso las distintas maneras en que las mujeres pueden llegar a la auto realización personal para demostrar que se puede siendo fiel al espíritu de la novela original en los tiempos que corren.

No hay nada que chirríe, aunque tampoco hay nada que destaque especialmente en esta nueva Mujercitas, aparte de un reparto de campanillas en el que me gustaría resaltar la labor de Saoirse Ronan como la «rebelde» Jo, Florence Pugh como la enamoradiza Amy e, incluso, Meryl Streep como la sabía tía March. El resto del cast cumple su cometido con oficio: Emma Watson está creíble como Meg y Eliza Scanlen como Beth, Laura Dern correcta como madre. Los dos galanes, Timothée Chalamet (Laurie, el delicioso vecinito, amigo y/o novio que todas desearíamos) y Louis Garrel (el editor) quizás son las piezas mas prescindibles de la función. Aunque es innegable la química y el «buen rollo» entre Chalamet y Ronan, quiénes ya compartieron planos en la anterior película de Gerwig, Lady Bird. Se nota que el reparto se lo ha pasado bien rodando juntos, y ese buen ambiente se contagia al espectador, lo que es muy de agradecer.

La exquisita música de Alexander Desplat y la elegante dirección de Gerwig acaban de poner la guinda a una película ideal para el periodo en que se estrena, la Navidad. Agradable, delicada y correcta durante su visionado, Mujercitas perdura como un caramelo en una fiesta de cumpleaños infantil, se anhela antes, se paladea durante, aunque una vez que se tiene en la boca y se traga rápidamente, resulta bastante más prescindible. Y es una lástima, ya que quería que esta versión fuera, aparte de hermosa -que lo es-, realmente inolvidable. Aún así, estamos ante una película que hará las delicias del público familiar durante la próxima Navidad.

SONIA BARROSO.-

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