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MORBIUS: ACCIÓN VAMPÍRICA SIN ALMA
abril 1, 2022 Articulos

Antes de entrar en materia conviene saber que Morbius es un personaje secundario dentro de los cómics de Spiderman. Un archivillano menos conocido y que proviene de la rama científica como Doctor Octopus, Lagarto, Venom y Doctor Strange. Un archivillano que aparece de soslayo en cómics y en series de animación hasta que, con Daniel Espinosa a la dirección y Jared Leto como protagonista y con tareas de productor ejecutivo, ha salido a la luz.

Michael Morbius desde niño padece una enfermedad degenerativa en la sangre, que le impide caminar bien y que puede llevar a la muerte. De mayor y ya como bioquímico, Michael experimenta consigo mismo para dar con una cura para tal enfermedad. Así se convertirá en el vampiro Morbius. En esta crítica voy a intentar contestar a tres preguntas que todo amante de los universos de Marvel se puede estar haciendo previamente a ver esta película.

¿Qué podemos esperar de este Morbius? Claramente esta «película de orígenes» del personaje un producto de entretenimiento, un blockbuster plagado de escenas de acción, en el que lo más carismático es el cara a cara entre los personajes de Morbius y uno de sus amigos de infancia, Milo -con la misma enfermedad que él-. Aunque Leto está mucho más encorsetado interpretativamente hablando que su amigo/oponente Milo, ya que Matt Smith -que no tiene nada que demostrar desde la serie Doctor Who hasta la película Última noche en el Soho– se divierte como el que más, haciendo suyo el personaje que tiene con el guión justito que hay, dónde cada frase suena bastante trillada. El tercer vértice en la trama, Martine (Adria Arjona) , la científica que se enamora de Michael Morbius, resulta un personaje bastante irrelevante y tiene poca química con Leto -una verdadera lástima que tenga tan poca entidad-y que no les dé el contrapunto femenino necesario a ambos.

Desde mi punto de vista, si hubieran profundizado más en la relación entre Morbius y Milo, o si hubieran apostado por centrarse en las consecuencias éticas y morales de este experimento, que les lleva a convertirse en vampiros, la película hubiera ganado en enteros, ya que el guión no se preocupa demasiado ni en profundizar en la condición humana/vampira ni en el cuestionamiento que ambos se hacen de ello, de la culpa que puedan arrastrar o no, derivada de este experimento. Así pues, le falta algo más de alma a un film entretenido, aunque bastante olvidable.

¿Qué referencias fílmicas hay en este Morbius? Las conexiones con los universos de Spiderman, así como con otros archivillanos de Marvel es acertada. Espinosa parece haber bebido de múltiples fuentes, desde el Blade, de Stephen Norrington -otro de los villanos a cruzarse en un futuro con Morbius- hasta Venom, pasando por el subgénero de vampiros -aunque más al estilo de Van Helsing o Drácula, (en la versión libre interpretada por Luke Evans) que a cine de vampiros existencialistas; todo ello mezclado con universos de acción superheroica y aventuras, fuera incluso del propio Marvel. Así pues, podemos apreciar algunas referencias al Batman Begins, de Christopher Nolan e incluso, por resultado fílmico, se aproxima más al Assassins Creed, de Justin Kurtzel.

¿Habrá Morbius en el futuro? Cómo he comentado anteriormente, Morbius está ligado a otros villanos de Spiderman y ya, en las dos escenas poscréditos, veremos cuál va a ser la conexión más inmediata con este personaje. Atención a estas dos escenas, que se convierten en un gancho para futuras entregas del Spiderman de Tom Holland. En definitiva, parece que la salud de Morbius está en plena forma, así como la de Jared Leto, quien a sus 50 años demuestra más empaque físico -tanto como enfermo decrépito como tras su transformación en monstruo- que interpretativo, ya que no luce en su mejor etapa, como si lo hizo en Réquiem por un sueño, Las vidas posible de Mr.Nobody y Dallas Buyers Club, por poner tres ejemplos. Una verdadera lástima.

SONIA BARROSO.-

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