IMPETIGORE Y SANGRE VURDALAK EN SITGES

Impetigore

 

Maldiciones familiares en el medio rural y mucho terror tensión y mal rollo en las películas de hoy. De un pueblo aislado de Indonesia a una casa solitaria en medio del campo en Argentina. De Impetigore a Sangre Vurdalak.

 

 

Impetigore, de Joko Anwar, es la propuesta de horror indonesia de esta edición. Una película con un arranque espectacular y que llevará a dos chicas que trabajan en un peaje, Rahuya, la hija de una acaudalada familia a la que persigue una diabólica maldición familiar, y a su mejor amiga, al pueblo dónde vivieron los padres de Rahuya. En esa aislada y remota aldea perdida se verán inmersas en una trama que combina maldiciones familiares, que tienen que ver con perversos lazos de sangre y pactos con el diablo.

 

 

Progresivamente, el film se va impregnando de una atmósfera cada vez más turbia, enfermiza y malsana. El espectador se ve arrastrado en esa espiral de horror con espíritus y bebés y familias malditas. No en vano, los productores de esta película son los responsables de The Wailing con la que esta cinta tiene puntos de conexión evidentes. Una gozada para amantes del horror asiático con un final inolvidable.

 

Sangre Vurdalak

 

Sangre Vurdalak, de Santiago Fernández Calvete, no es la típica historia de vampiros y quien busque eso, probablemente, saldrá decepcionado. Es la historia de una familia cuyos miembros vivirán, con tensión y progresiva desconfianza, la vuelta del padre de familia a la casa, tras enfrentarse con un Vurdalak (vampiro que se alimenta sólo de sangre de allegados). ¿El padre será un Vurdalak o no? Y esa es la cuestión entorno a la cual gira toda la película.

 

 

Con una primera parte mucho más interesante que la segunda mitad, Sangre Vurdalak habla de la herencia de la sangre, de los comprometidos lazos familiares y de las relaciones que se establecen entre los miembros de la familia ante el conflicto. Otra familia maldita, esta vez por culpa del vampirismo, para la cosecha sitgera de este día.

SONIA BARROSO.-

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