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FIN DE SEMANA EN LA MUESTRA SYFY
marzo 9, 2020 Articulos

¿Cuál es el festival en el qué hay una sala en el que el público puede dar rienda suelta a comentarios jocosos, corear canciones o hacer chistes y chascarrillos en voz alta? Éste es, sin duda, la sala 1 de la muestra SYFY, un festival que se celebra en pleno corazón de Madrid, en el Palacio de la Prensa, que se convierte en cita ineludible para que los cinéfilos y cinéfagos madrileños puedan ver las últimas propuestas de género fantástico, de terror o de ciencia ficción. Onward, la última película de animación de la factoría Disney-Pixar, dio el pistoletazo de salida a un fin de semana cargado de tensión, sangre, vísceras y diversión a raudales.

Puesto que servidora es el primer año que se lía la manta a la cabeza y se acerca a esta muestra, -pues antes sólo había acudido a Sitges y a TerrorMolins, como prensa y jurado, respectivamente, festivales de género muy reputados en tierras catalanas-, os voy a hacer más una crónica de emociones y sensaciones vividas que propiamente crítica de las películas vistas.

The Pool es la cinta tailandesa que abrió el festival el viernes a las 16h de la tarde. Imaginaros a una pareja de novios que se queda atrapada y aislada en una piscina pública sin poder salir, junto a su fiel perro, Lucky y a un cocodrilo hembra. ¿Podrán sobrevivir durante 7 días? Este cóctel imposible entre thriller de supervivencia y love story con una factura de serie B divirtió al público durante la hora y media de duración. Cómo mínimo, ya que el guión no es su punto fuerte, el entretenimiento está más que asegurado. La siguiente fue Blood Quantum, una película de zombies  en los que una variopinta familia compuesta por un padre y abuelo indios, un hijo mestizo adolescente con su novia embarazada y un hermano mayor con más mala leche que lealtad familiar tendrán que convivir entre ellos y hacer frente a una plaga de infectados cada vez mayor. Sangre, casquería, acción -ojo al abuelete ninja y sus dotes de samurai- y escenas «asquerosamente» memorables con connotaciones sexuales incluso, hicieron el resto. El plato fuerte de la jornada fue Bacurau, de Kleber Mendonça Figlio acercándose al género y repitiendo con su actriz fetiche, Sonia Braga (Doña Clara).

El sábado fue el turno de The Cleansing Hour. Imaginaros a un padre exorcista joven, muy atractivo e influencer con multitud de seguidores con un programa de «falsos exorcismos», a su mejor amigo y técnico de realización del programa y a la novia de éste, que es la que se somete al exorcismo. Con lo que no contaban es que ella va a ser poseída por un demonio que va a «sacar sus miserias y trapos sucios a la luz». La película, muy entretenida, es una crítica a la falsedad de los nuevos ídolos de internet, dispuestos a vender su alma al diablo por conseguir audiencia. Rabid, en cambio, trata sobre el precio que ha de pagar una diseñadora de moda en ciernes tras sufrir un accidente en el que queda desfigurada, por volver a ser bella, deseable y poder mirarse de nuevo al espejo. Tras una operación en una clínica de transhumanismo en la que la implantarán células madre empezará a tener «efectos secundarios», confundiendo sueño y realidad. Epidemia de infectados por la rabia (ríete del Coronavirus porque el contagio de esta pandemia es más salvaje, extrema y violenta) completan un cóctel tan atractivo como sumamente desagradable. El plato fuerte de la jornada fue Colour Out of Space, en el que Nic Cage protagoniza una adaptación sobre un relato de Lovecraft, que ya pudo verse en Sitges.

El domingo por la mañana terminé mi andadura por la muestra SYFY con la recuperación en pantalla grande de un clásico del cine de aventuras, ciencia ficción y comedia adolescente, la primera parte de Regreso al futuro, en la que nostalgia y emoción embargaron tanto a espectadores que ya la vimos en su momento como a las nuevas generaciones que la descubrieron por primera vez. Por la tarde, lamentablemente me perdí dos de los platos fuertes de la jornada, Le Daim y First Love, que espero recuperar en sus estrenos correspondientes.

SONIA BARROSO.- 

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