ESPACIOS DE CINE: IRLANDA

Toda buena historia –también las que no lo son tanto– empiezan, se desarrollan y acaban en un escenario. No hablo aquí de las tablas teatrales, si no más bien del lugar donde se desarrolla el relato en cuestión. Es algo inherente al arte narrativo, sea en un auditorio, en un cine, en un libro, videojuego, etc.

En el mundo del cine, la localización de emplazamientos es uno de los elementos más importantes, sobre todo si se piensa rodar en exteriores. Es ahí donde un pequeño país europeo cobra especial relevancia: Irlanda.

Con un sistema fiscal favorable a la hora de ir a rodar allí, el país esmeralda se ha convertido en uno de los grandes paisajes del séptimo arte. Multitud de cintas cuentan con emplazamientos irlandeses, rurales y urbanos, que nos transportan a Escandinavia, Francia, extraños planetas y hasta a su “tan querida” vecina Inglaterra.

Aunque, sobre todo, nos dan una amplia percepción de la riqueza de un territorio que vamos a descubrir un poquito más en este post. ¿Comenzamos?

Los paisajes que más predominan en el cine y que han sido rodados en Irlanda sin duda son los exteriores. Grandes praderas verdes, vertiginosos saltos de agua, acantilados imposibles dotan de enorme belleza a numerosas cintas.

Eso mismo debió de pensar Mel Gibson a la hora de rodar Braveheart (1995), pues casi toda la película está rodada en suelo irlandés. En los Montes Wicklow podemos visitar escenarios de la película, así como los de otra gran producción medieval como Excálibur (1981). Pero, sin duda, este emplazamiento tiene una mayor visibilidad gracias a la película Posdata: Te Quiero (2007), donde la trama sitúa a los protagonistas directamente en Irlanda.

Pero no todo tiene que ver con jugarse el pellejo a base de acero. Spielberg eligió la playa de Curracloe, al sur del país, para representar el desembarco de Normandía en su ya célebre Salvar al Soldado Ryan (1998).

 

Aunque los exteriores irlandeses también han trascendido al espacio y a galaxias muy muy lejanas. La isla sirve de escenario para ubicar la jubilación de Luke Skywalker así como el primer templo Jedi. La isla de Skelling Michael y la península de Dingle fueron ideales para el equipo de localización de Star Wars y pudimos disfrutar de sus paisajes en la trilogía reciente: El Despertar de la Fuerza (2015), Los Últimos Jedi (2017) y El Ascenso de Skywalker (2019).

Sin embargo, no siempre se ha elegido los exteriores irlandeses para localizar la trama. Dublín, capital del país, alberga una arquitectura bastante atractiva para según qué producción. De esta manera, encontramos películas como Sing Street (2016) u Once (Una Vez) (2007), donde se nos muestra la parte más urbana de Irlanda.

La ficción televisiva no se queda atrás a la hora de localizar en Irlanda muchas de sus producciones. Recuerdas el Londres victoriano de Penny Dreadful (2014-2016), pues se trata ni más ni menos que de Dublín. No sé si esto sentaría bien a ambos lados del Mar de Irlanda. También de carácter urbano es la miniserie Resistance (2019), drama histórico ambientado en la lucha por la independencia de Irlanda tras la Primera Guerra Mundial.

Seguro que conoces –si no has visto–  la serie Vikings (2013-…). Pues bien, sus numerosas localizaciones, tanto si hablamos de Escandinavia o de Inglaterra, se ubican en Irlanda. La geografía escarpada de algunos de sus escenarios recuerda el paisaje noruego y se funde para dar a la serie ese carácter de veracidad que tiene en su producción.

En definitiva, Irlanda es un país que nos ha acompañado en el cine desde siempre. Otros ejemplos son cintas como El Hombre Tranquilo (1952), Harry Potter y el Misterio del Príncipe (2009) o Brooklyn (2015) entre muchas otras. Es Irlanda un país para descubrir y qué mejor manera que empezar con la óptica que sólo nos da el cine.

RUBÉN TOLEDO.-

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