EL COMENSAL «ES ESE PLATO QUE FALTA EN LA MESA»

Susana Abaitua y Ginés García Millán, hija y padre en El comensal reciben amablemente a Facesonthebox para hablar de este drama de Ángeles González Sinde, que se explica en dos épocas y dos tiempos con el conflicto vasco como telón de fondo. Del proceso de adaptación de la novela de Gabriela Ybarra del mismo título, de los entresijos del trabajo en la película, de la relación entre los protagonistas y de mucho más se habla en esta entrevista. El comensal se estrena este viernes 27 de mayo. 

¿Cómo trabajasteis la relación padre e hija, os orientó Ángeles González Sinde o pudisteis tener libertad sobre vuestros papeles?

Ginés García Millán: Se fue creando. Primero leyendo la novela, luego con el guión, que es muy fiel y que tiene el espíritu de la novela, con los ensayos, con lo que mirábamos del otro y con lo que recibíamos del otro.

Susana Abaitua: Luego hay la parte mágica, que no sabes si funcionará o no y que funciona muy bien en esta película.

¿Qué diríais qué es El Comensal para que fueran los espectadores al cine? 

S.A: Es la historia de un duelo, es una historia familiar de cómo afrontar un momento en concreto. Hace casi cinco años leí el guión, fue previo a Patria. Fue mi primer contacto con todo el mundo de E.T.A. Era la primera vez que leía un guión que abordaba esos temas, es un guión muy tranquilo como pasa en la novela, vas poco a poco, aunque se te queda un poso constante y lloré muchísimo cuándo terminé de leerlo. Hablé con mi padre y le mandé el guión, quería saber cosas y empecé a indagar del contexto, de lo que había pasado.

¿Entonces hiciste como hace Iciar, tu personaje?

S.A: Sí, aunque luego toda esta investigación se paró para concentrarme más en Patria. En el caso de Iciar, al tener la misma edad y ser del mismo año y vivir en el País Vasco (soy de Gasteiz) te resuena, aunque los años más fuertes sean los 80´s y los 90´s. Ha habido mucho tiempo de silencio y es bueno que se siga hablando y se sigan contando un montón de puntos de vista distintos, de familias y de historias sobre el tema.

G.G.M: En mi caso, me gustó mucho la novela y el guión y tenía mucha curiosidad de ver cómo sería la adaptación porque la historia de tocó. La novela habla de la memoria familiar, de vidas y de dolor. Me parece que está muy bien contada. No es una novela de pensamiento, todo lo cuenta a través de ella. Es difícil esto para rodar y el guión refleja el espíritu de la novela. Tiene cosas muy interesantes. Es un drama con constante presencia de la muerte -la muerte siempre está con la muerte de la madre, la del abuelo…-Tiene elementos interesantes y estamos contentos en lo que se ha conseguido a la hora de plasmarlos en la imagen.

El personaje de Adriana Ozores es la cohesión familiar, pero es el duelo…

S.A: Es el detonante del inicio de la relación de los personajes del padre y la hija. La unión por su duelo, más el duelo del padre.

Claro, es que el personaje del padre afronta un doble duelo, el de la época actual y el de su pasado, de la mejor manera que sabe…

G.G.M: Es un personaje que eligió el silencio para seguir viviendo y el personaje que busca en una familia que ha abierto heridas que no se han curado. Y esos caminos que eligen es muy bonito como llegan encontrándose al final.

Hay un diálogo hacia el final que me gustó mucho sobre el título, que es que El comensal es alguien invisible, pero que siempre tiene un plato en la mesa. Me llamó mucho la atención.

S.A: Al final ese es el plato que falta. Cuándo tienes una pérdida dónde más extrañas y echas de menos a esa persona es en la cotidianidad y en lo absurdo del día a día poner ese plato y ese cubierto.

Sería crear la presencia, aunque no esté…Ahora me han entrado ganas de leer la novela para tener esa perspectiva, esos detalles…

S.A: Para nosotros es muy interesante tener el punto de vista de alguien que no haya leído la novela y de alguien que la haya leído. Al final, lo bonito y lo que me vuelve loca de la literatura es que creas tu propio mundo y es muy difícil, es la libertad de la imaginación, de imaginar, ver y sentir, el punto de vista es el de Ángeles si ves antes la película.

Leerla antes es crearte una expectativas, imaginarte cómo serán los personajes y situaciones. En mi cas, haré el proceso inverso al leerme la novela después o imaginaré a vosotros.

Totalmente cierto (risas)

SONIA BARROSO.-

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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