EL CINE COMO MEDIO PARA CAMBIAR LAS COSAS

 

El público asistente al festival de cine y derechos humanos de San Sebastián ha reconocido a Short Term 12 del director estadounidense Destin Cretton como la mejor película de 12a edición, celebrada entre el 4 y el 11 de abril. Y la producción canadiense Tales From the Organ Trade, de Ric Esther Bienstock ha obtenido el premio que otorga Amnistía Internacional por defender y promover los derechos humanos a través del cine. Por otro lado, el jurado joven ha decidido darle el premio al mejor cortometraje a Minerita, de Raúl de la Fuente, película que ha sido seleccionada para formar parte en el último catálogo Kimuak y que además ganó el Goya. Y por último, el galardón de cine y derechos humanos de esta edición ha sido para un incansable y comprometido cineasta como es Robert Guédiguian que sigue denunciando con mucho humor y guasa (todo hay que decirlo) las injusticias de los más poderosos y defendiendo a los trabajadores. 

 

LA GANADORA

La ganadora Short Term 12, que es una cinta dura, pero al mismo tiempo es agradable de ver y esperanzadora, trata sobre el espinoso y delicado tema de los adolescentes problemáticos y los educadores sociales de estos que tienen que encargarse de recordarles todos los días que la vida puede ser maravillosa. Los jóvenes protagonistas llegan al centro desde hogares rotos, y todos han sido víctimas de la violencia o de las drogas en los casos más graves y está claro que tampoco debe ser nada fácil aceptar que los padres se separen cuando uno más los necesita. Las heridas de estos chicos tardarán mucho en cicatrizar porque como es bien sabido la imitación y la repetición de la conducta hacen que sea muy difícil cambiar el rumbo que han tomado sus vidas e intentarán escaparse o autolesionarse. Grace (Brie Larson), una de las educadoras, es la protagonista principal de esta historia, y le encanta ayudar a los demás, pero ella también tendrá que hacer frente de una vez por todas a los demonios de su pasado. Lo más destacable es que el autor pone de manifiesto que todos necesitamos ayuda. 

Circles/Krugovi del realizador serbio Srdan Golubovic fue la que se encargó de inaugurar esta edición, y pese a su dureza y sobriedad, es una historia que nos hace soñar con un mundo mejor. El relato versa sobre los odios y frustraciones que trae consigo una guerra, y es cierto que las heridas no se cicatrizan de un día para otro, por ello, el autor reivindica el perdón y la solidaridad como la única manera de progresar en la construcción de la paz y la convivencia. Según la tesis de la película, en una guerra no hay vencedores ni vencidos, ya que, todos han perdido a algún ser querido, por lo tanto, deberíamos dejar las diferencias a un lado y reconocer que el enemigo (que no es sino el Otro, es decir, el vecino) también ha sufrido lo indecible. Aunque sea una cinta minimalista, el relato se construye en torno al suspense, ya que, hasta el final quedan varios cabos que no nos dejarán ver la totalidad de la historia.

MIEL

Miel la ópera prima de la italiana Valeria Golino trata sobre la eutanasia y genera tal desconcierto que es imposible que deje indiferente a nadie. Hay que valorar la valentía que ha demostrado la actriz de películas como Hot Shots! al atreverse a contar una historia de estas características. La protagonista interpretada por una deliciosa Jasmine Trinca se encarga de ayudar a aquellos que quieren morir de una manera digna, ya que, el estado no les permite llevar a cabo su última voluntad y por ello, tienen que buscar ayuda en otra parte. Todo acontece con normalidad hasta que aparece en escena el divertido e interesante personaje Grimaldi (Carlo Cecchi), un hombre que desea morir aunque no tenga ninguna enfermedad terminal. 

Omar del palestino Hany Abu-Assad es un espectacular y trepidante thriller que cuenta la historia de unos jóvenes palestinos que luchan contra las fuerzas de la ocupación en Cisjordania. Viven en una cárcel y por ello no están dispuestos a someterse a las autoridades israelíes, pero alcanzar la libertad no va a ser nada fácil, y menos cuando uno de los tuyos es un traidor. Omar, Tarek y Amjad son amigos de la infancia, pero el amor de una chica y la difícil situación en la que viven harán que los acontecimientos acaecidos se tornen impredecibles para los propios protagonistas. Tiene determinadas escenas que pueden llegar a ser desagradables por la violencia mostrada, pero es una historia que trata sobre el amor, la amistad y la traición, y por lo tanto, nos encontramos ante un explosivo cóctel. El suspense está plenamente asegurado. 

INDISPENSABLES JOYAS DE DOCUMENTAL

Tales From the Organ Trade, ganadora del premio de AI, es un excelente documental que trata de arrojar luz sobre el tráfico ilegal de órganos a nivel mundial. Es un trabajo tan completo que seguramente hará dudar a más de un espectador sobre lo expuesto, ya que, incorpora muchos puntos de vista en el relato y por lo tanto, el público se verá obligado a reflexionar y a repensar sobre el tema en cuestión. La película nos muestra la dura realidad en la que viven los más desfavorecidos que para salir de la pobreza no dudan en vender sus riñones en el mercado negro y por otra parte, también nos hace partícipes de la angustia y el deterioramiento físico que sufren aquellos occidentales que están esperando a un donante para que puedan volver a la vida. Por ello no es de extrañar que la directora haya dado la oportunidad de participar en el proyecto como narrador a David Cronenberg, puesto que, hay algunas escenas que recuerdan al cine de la nueva carne del maestro canadiense. 

The Fire in the Blood de Dylan Mohan Gray es un magnífico y desgarrador documental  que pone de manifiesto lo absurdo del sistema económico actual, ya que, denuncia a viva voz que millones de personas mueren cada año de SIDA en países del Tercer porque no pueden acceder a los fármacos por culpa de los patentes. Las industrias farmacéuticas apoyadas por los gobiernos y organizaciones occidentales dejan morir a millones de personas porque solamente les interesa obtener beneficios y lo deleznable de esta cuestión no es que no quieran reducir el precio de los anti-retrovirales sino que hacen todo lo posible para que los fármacos de marca blanca no sean distribuidos en los mercados que ellos mismos controlan. Es aberrante lo que está pasando y por todo ello, se trata de un trabajo indispensable y necesario para que el público pueda tomar conciencia. Es el claro testimonio de que la tecnología y la ciencia no van a solucionar los males que acontecen a la humanidad si no se cambia drasticamente el modelo económico y político actual. 

Otro documental tremendamente revelador es Tous cobayes?, del francés Jean-Paul Jaud, que no sólo golpea la conciencia del espectador, sino que mantiene la tensión como si se tratara de un auténtico thriller. El director galo nos advierte de los peligros de los transgénicos y de la energía nuclear, y aunque no sea tan complejo como Tales From the Organ Trade es una obra apasionante, vibrante. Muestra, entre otras cosas, el proceso llevado a cabo por la organización CRIIGEN que es la encargada de publicar el primer estudio independiente sobre las consecuencias de los transgénicos en los ratones. La investigación costó más de 3 millones de euros, y se publicó en la prestigiosa revista Food and Chemical Toxicology, pero al final fue retirado por presiones de Monsanto. El autor nos previene de que la Tercera Guerra Mundial comenzó hace tiempo, y que el enemigo a batir es aún más peligroso, ya que, es invisible. Sin embargo, ahora empezamos a advertir que los transgénicos y la energía nuclear tienen consecuencias nocivas en la salud. Una obra que no tiene desperdicio, es sencillamente demoledor.

HOMENAJE A ROBERT GUÉDIGUIAN

Hace dos años pudimos disfrutar en este mismo certamen de la última obra que ha dirigido el realizador de Marsella hasta la fecha (Las nieves del Kilimanjaro, 2011) y en esta edición los organizadores le han querido honrar con el premio de cine y derechos humanos por su comprometido labor en el medio cinematográfico. Además, se ha proyectado una de sus películas más divertidas e irreverentes que se titula Al ataque (2000), donde dos guionistas acomodados deciden escribir una disparatada historia sobre los males de nuestro tiempo como son el fenómeno de la deslocalización de las empresas o el abuso de los bancos. Todo ello contado con mucha guasa, por supuesto. El contraste entre ricos y pobres, los que gobiernan y los que son sometidos es la clave para entender el cine del francés, pero lo más destacable quizá es que sus historias no son nada sofisticadas, puesto que, defiende un cine popular para que la denuncia llegue a todos los segmentos de la sociedad sin excepción. Guédiguian utiliza el cine con el objetivo de sensibilizar a los espectadores, es decir, en su opinión el cine debe ser un medio para denunciar el statu quo y así poder cambiar el estado de las cosas. Es un luchador y un militante que utiliza una herramienta poderosísima como es el cine para defender las causas más nobles y así despertar las conciencias de todos aquellos que prefieren mirar a otro lado cuando las cosas se ponen feas.   

BEÑAT EIZAGIRRE INDO.-

 

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