EDDIE REDMAYNE: WONDER BOY BRITTISH

Nombre: Edward John David Redmayne

Nacimiento: 6 enero de 1982. Londres.

Profesión: Noble, asistente de Marilyn Monroe, hijo de Julianne Moore, “miserable” enamorado, astrofísico brillante.

Estado civil: Casado desde diciembre de 2014 con la publicista Hanna Bagshawe

Situación actual: Nominado al Oscar por primera vez por encarnar a Stephen Hawking desde la universidad hasta la edad adulta en La Teoría del Todo.

¿Quién es ese chico de pelos cortos, tiesos y mirada pícara? Pelirrojo, de tez palida y muy pecoso, la irrupción de este “wonder-brittish-boy” es tan notable como las protagonizadas en décadas anteriores por Jonathan Rhys-Meyers o Ewan McGregor, con los que comparte esas ganas de arriesgar en cada uno de sus trabajos y poner un sello de calidad en todo proyecto que se precie.

Eddie Redmayne no es un recién llegado en el mundo de la interpretación. Sus tablas provienen del mundo teatral, en el que ha obtenido numerosos premios y reconocimientos, tales como el mejor actor revelación de 2004 y el Premio del Cículo de Críticos de Londres por la obra The Goat o Who is Silvia; y en 2010 recibió el Premio Lawrence Olivier al mejor actor de reparto por su papel en la obra Red. Presentó la ceremonia de los Tony en 2006. En cine se dio a conocer en pequeños papeles de empaque en películas de época, tales como Elisabeth: La edad de Oro o Las hermanas Bolena. También ha intervenido en la shakesperiana serie de la BBC, The Hollow Crown.

Su rostro ha estado al lado de grandes actrices, como Michelle Williams, a la que hizo de asistente enamoradizo en Mi semana con Marilyn, o Julianne Moore, de la que tuvo el privilegio de interpretar a su hijo en Savage Grace -y a la que éste año acompañará como flamante nominado al Oscar también-.

Pero quizás su irrupción más fuerte en pantalla fue en Los Misérables, de Tom Hooper, donde demostró sus excelentes dotes vocales como Marius, y despuntó como héroe trágico y romántico, calado hasta los huesos por Cosette (Amanda Seyfried).

No ha sido hasta La teoría del todo, en la que realiza una estupenda y elaboradísima performance del astrofísico Stephen Hawking, hasta que Eddie Redmayne no se ha reafirmado como uno de los actores más brillantes y talentosos de su generación, con permiso de su amigo y compañero de nominaciones, Benedict Cumberbatch. A diferencia de Benedict “yo no tengo una legión de admiradoras (en su caso “cumberbitches”) recorriendo medio mundo detrás de mí y gritándome a las puertas de rodajes ni de eventos”, comentó jocoso en una ocasión. Ni falta que le hace, Redmayne es un talento expresivo, sus ojos y su cuerpo lo dicen todo. ¿Se le resistirá el Oscar? De momento, ya tiene en su haber el Globo de Oro y la enorme satisfacción de habernos dejados a todos con la boca abierta y el corazón en un puño.

SONIA BARROSO.-

 

 

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