DIRECTOR´S ON THE BOX: RICHARD DONNER

Pocos directores en la historia del cine han creado un género por sí mismos o han creado las normas no-escritas de ese mismo género que luego se han referenciado en años y décadas posteriores. Y en el caso que nos ocupa su nombre está irremediablemente ligado a dos personajes o sagas que les dio la entidad suficiente como para ser recordados en la historia del cine: Superman y Arma letal. Hablamos de Richard Donner.

Nacido en Nueva York un 24 de Abril de 1930 este director empezó como muchos otros dirigiendo tv-movies y episodios de series de tv de la época como Kojak, Las calles de San Francisco, Ironside o Cannon y su debut en el largometraje cinematográfico no pudo ser mejor con la película de terror (género en el que no se prodigó mucho precisamente) La profecía en 1975, con Gregory Peck, Lee Remick y el “adorable” Damien hijo del demonio en un clásico imperecedero que aún hoy en día se reverencia (y me incluyo). Pero luego vino el icono con mayúsculas. Vino el poder adaptar al mayor héroe del cómic, el símbolo de la esperanza, el que nos hizo creer que un hombre podía volar.

CINE DE SUPERHÉROES: SUPERMAN

Luego llegó Superman y con esa película, además de ser el éxito que fue de taquilla y público, nos dio a un director al que no le temblaba la mano para dirigir un monstruo del tamaño que fue la primera gran adaptación al cine de un personaje del cómic (además de lidiar con Marlon Brando o Gene Hackman por quién debía poner su nombre antes en los créditos iniciales). ¿Qué decir de esa película? Que daría para un especial sólo dedicado a ella. Pero no acabó allí la cosa: lo siguiente fue dirigir su secuela donde elevaría aún más el listón. De hecho, como antesala de lo que hemos vivido recientemente con el famoso “Snyder Cut” Donner tuvo sus problemas con los productores hasta el punto que fue despedido a medio rodar (o casi acabar) la película y sustituido por Richard Lester que firmó la versión final estrenada en cines. Pero era tal el material que hizo Donner que en 2006 apareció su montaje alternativo de la película y, personalmente, no había color. La versión de Lester era tremendamente infantil (casi rozando lo que había por venir con Superman III, dejando de lado el tono maduro y épico de la original) y el montaje de Donner se centró más en los villanos (con Terence Stamp haciéndose suyo el personaje de Zod hasta el fin de los tiempos) y con la introducción de los personajes mucho más acorde con el tono original.

CINE  FAMILIAR Y DE AVENTURAS: LADY HALCÓN, LOS GOONIES, E.T. 

Tras su paso por el mundo comiquero, en 1985 entró en otro mundo nuevo y que también supo darnos clásicos imperecederos como fue el de la fantasía más juvenil. En su caso, Lady Halcón, fantasía medieval donde las haya con Rutger Hauer y Michelle Pfeiffer en una historia de amor imposible con brujería de por medio y  Los Goonies. Otro clásico y otro tanto para Donner, porque pocas películas han sido más generacionales como Los Goonies y han marcado tanto como ella (al nivel de  ET o Regreso al futuro, me atrevería). A día de hoy, con los cines cerrados ha sido uno de los reclamos para atraer de nuevo a la gente a las salas y no pocas salas han aprovechado ese factor nostalgia hacia la película y la han reestrenado de nuevo, pensando en aquellos padres que quieran hacer descubrir a sus hijos a Gordie y compañía.

CINE DE ACCIÓN: ARMA LETAL

Pero otro hito estaba por llegar dos años después. Donner decidió en 1987 dejarse de títulos juveniles y enfrentarse al género de la acción. ¿Y qué nos dio? A Martin Riggs y a Roger Murtaugh de la pluma de Shane Black. Nos dio al hombre que con 19 años en Laos mató a un hombre de un disparo a 1 km de distancia con el viento en contra. Nos dio Arma letal y escribió las reglas del cine de acción y de las “buddy-movies”. No fue la primera tampoco, años antes ya hubo Límite 48 horas, pero sin lugar a dudas creó una saga y unos personajes imperecederos (más a su lista que añadir). Una saga de cuatro entregas (unas mejores que otras, evidentemente) que fue otro exitazo de público y crítica y demostró una vez más ser un director todoterreno capaz de enfrentarse y superar cualquier reto con solvencia. En la primera entrega nos presentó a esa pareja de policías, con un Danny Glover a punto de jubilarse que le toca lidiar con el paria, el loco que nadie quiere cerca, con Martin Riggs interpretado para la historia por Mel Gibson y nos ofreció una excelente películas de acción donde la química de los protagonistas era tal que siempre que se habla del concepto “buddy movie” es inevitable pensar en esta extraña pareja.
Aunque no fueran del todo consecutivas, le siguieron tres secuelas más, todas dirigidas por Donner: Arma letal 2 en 1989,donde se incorporaba Joe Pesci a la pareja y nos dejaba para el recuerdo la escena del baño (nunca más me he vuelto a sentar en un váter sin mirar debajo) y a una preciosa Patsy Kensit que a más de uno nos hacia suspirar.

Aunque si algo ha sabido hacer Donner es darnos siempre algo distinto. En la tercera parte, Arma letal 3, en 1992, nos dio uno de los personajes femeninos más fuertes que se recuerda y que era la contrapartida de Riggs, la agente Cole interpretado por René Russo además de afianzar a Joe Pesci como uno más de la familia. La destrucción del hotel inicial (real, por cierto, aprovechando que se iba a demoler un edificio) fue otra de las escenas recordadas por los fans, además del tema musical “You probably me” de Sting (cuyo videoclip también dirigió Donner). Otro acierto de la saga, y llevaba 3 de 3. Faltaba la que de momento es la última entrega de la saga, en 1998, “Arma letal 4” volvió a juntar a la familia Murtaugh-Riggs para presentar a nuevos personajes con la intención de continuar la saga, aunque de momento sigue parada, y de uno de los mejores villanos, interpretado por Jet Li, en el papel que le sirvió para el salto a Hollywood y el gran público.

Pero Donner no se quedó con una saga ya que entre medias fue alternando otros proyectos. Por ejemplo, entre las dos primeras partes de Arma letal tuvo tiempo de hacer Los fantasmas atacan al jefe con Bill Murray en una genial y divertida interpretación del clásico Cuento de Navidad, de Dickens. También importante fue su tarea de productor en la serie Cuentos de la cripta, de la que incluso dirigió 3 episodios y que fue otro clásico de la televisión noventera. Luego, en 1994 sorprendió a todos con un western divertido, atípico y que también se convirtió en un clásico (al menos a mi parecer) que fue Maverick, donde el amiguito Mel Gibson interpretaba al protagonista, reinventando la serie en que estaba basada, y con un elenco excelente, brillando Jodie Foster, James Gardner, Alfred Molina, James Coburn y con uno de los mejores guiños a los fans en una escena donde Danny Glover atracaba un banco. Una película divertida que no me canso de ver y que, de vez en cuando, me gusta reivindicar.

MÁS TÍTULOS DEL GÉNERO

Si nos centramos en su etapa final de su carrera como director recordemos que siguió ligado al género de la acción con títulos como Asesinos, en 1995 (con Sylvester Stallone y un glorioso villano interpretado por Antonio Banderas) y en 1997 con Conspiración con de nuevo su actor fetiche Gibson y Julia Roberts en una película más centrada en el thriller, aunque light, sobre un conspiranoico al que persiguen por culpa de una de sus teorías. Tras la última entrega de Arma letal dirigiría la que tal vez sea una de sus películas más flojas pero no carente de éxito como fue Timeline, en 2003, donde el malogrado Paul Walker y sus amigos viajaban en el tiempo hasta la época medieval en una película que no entusiasmó mucho pero que con el tiempo ha tenido sus fans como todas. Y para acabar, en 2006, nos brindó el que es su último proyecto, otra cinta de acción 16 calles, donde Bruce Willis debe escoltar a un testigo hasta un juzgado y con toda una retahíla de asesinos que quieren evitar a toda costa su llegada, en la que para muchos se definió como la más auténtica secuela de Jungla de Cristal, superando a las oficiales 4ª y 5ª parte.

En conclusión, es complicado hablas de Richard Donner y no pensar en Superman o en Arma letal, pero también es justo reconocer que ha sido uno de los directores más prolíficos y con mayor cantidad de éxitos, donde encontrar una mala película suya es más complicado de lo que parece. Por eso es de los directores que con nombre propio merece ser recordado y adorado. Gracias Richard por todo.

JOSÉ ISAAC PELLICER.-

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