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DESOLADORA OSCURIDAD
octubre 12, 2013 Cine de Autor

Prisioneros, de Denis Villeneuve, es un sólido thriller dramático con una premisa escalofriante: la desaparición de dos niñas a manos de un perturbado, con un padre que mirará de esclarecer los hechos sin dudar de tomarse la justicia por su mano, interpretado con ira y dolor por un gran Hugh Jackman, y con la ayuda de un policía, encarnado por un no menos creíble Jake Gyllenhaal. A su alrededor pivotan toda una serie de personajes: desde los amigos del protagonista hasta el chico quien presuntamente ha secuestrado a las niñas, un estupendo Paul Dano.

La película, cercana a la temática de Adiós pequeña adiós, de Ben Affleck, y Mystic River, de Clint Eastwood, se convierte en un drama pesadillesco donde la culpa, la ira, el miedo y el peso de la comunidad y de la religión son temas clave de este thriller intenso, que cabalga con ritmo incesante, sin decaer en ningún momento de sus 2 horas y media de duración. Es cierto que Denis Villeneuve se acerca al cine comercial con este trabajo, aunque no por ello, el resultado es menos duro e intenso que en Incendies. 

La cinta refleja desolación y oscuridad. El desarrollo de la trama nos recuerda en muchos momentos a Zodiac, de David Fincher también. En una comunidad se vuelve a romper la armonía debido a un hecho tan fortuito como impactante, que afectará a cada uno de sus miembros y alterará el curso de sus vidas de manera irremediable.

Es una película concebida no sólo para la acción, sino sobre todo para la reflexión y para remover las consciencias de los espectadores, quienes se ven involucrados en todo momento en lo que le están contando. Atrapa, entretiene, hace reflexionar…¿Qué más se le puede pedir? Estamos ante una de las películas más impresionantes, mejor resueltas e interpretadas de la temporada. Sería un error imperdonable perdérsela.

SONIA BARROSO.-

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