DE APOSTLE Y GARETH EVANS A LOS ZOMBIES JAPOS DE ONE CUT OF THE DEAD

Segunda crónica desde el Festival de Sitges un poco trasnochada pues, tras estar todo el viernes viendo películas y realizando una entrevista a Gareth Evans por la tarde, al llegar la noche me sentía morir. Pero un morir de felicidad y de gozo. Así que decidí irme a la cama a descansar unas pocas horas para madrugar y ofreceros mis impresiones sobre la jornada.

 

Mi viernes comenzó con Apostle, la nueva película de Gareth Evans, mítico director de culto de The Raid y The Raid 2, un drama de época ambientado en el siglo XIX en una comunidad muy cerrada de Gales, a la que llega Thomas, un forastero (un Dan Stevens con unos ojos de “loco” que asustan) en busca de su hermana, que ha sido secuestrada por el ‘profeta’ de la iglesia del lugar. El film es un extraño cóctel entre drama, con elementos religiosos extremos, dosis de romanticismo,y delirios ultra violentos marca de la casa, que está bastante alejado de sus obras contemporáneas anteriores. La película posee un ritmo irregular, que mejora y va in crescendo conforme avanza la trama, y cuándo lo hace y se desata en extremo con violencia, brutalidad, sangre y gore, la cinta se pone de lo más interesante. Curioso el cambio de registro de Gareth Evans, con el que hemos podido mantener una entrevista, gracias a Netflix España ayer tarde y de la que pronto os haremos cinco céntimos.

Elisabeth Harvest, de Sebastián Gutiérrez, es un thriller sobre una obsesión romántica, la de un científico experto en crionización quien pierde a su mujer, de la que está absolutamente enamorado, y a la que decidirá ‘clonar’ en varias versiones de la misma. Una premisa interesante que se pierde por tantos flashbacks y giros de guión y que acaba por resultar tediosa. Lo mejor, sin duda, su reparto entre los que destacan Cirián Hinds, Abby Lee y Carla Gugino.

One Cut of the Dead, de Shinchiro Ueda, explica el rodaje de una película de zombies, así como su making off posterior. El sleeper del año en Japón desató el delirio de los asistentes a la proyección de última hora de la tarde en la sala Tramuntana, así como sus divertidísimas tomas, en las que sus actores se ‘desfasan’ y de qué modo. Nunca ver clavarse hachas con litros de hemoglobina fue tan divertido. Una comedia desternillante e imprescindible y hecha literalmente con cuatro yenes, de la que es preciso saber poco para gozarla aún más.

Y ahora os tengo que dejar, Faces-Friends, porque en menos de 2 horas me empieza Mandy, de Panos Cosmatos con Nicolas Cage, uno de los platos fuertes de este sábado 6 de octubre.

SONIA BARROSO.-

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