COMO UNA REUNIÓN DE VIEJOS AMIGOS

(1 votes, average: 4,00 out of 5)
Loading...

No sabemos cuántas personas quedan por ver la nueva entrega de La Saga. Lo que sí sabemos es que los que aún no han ido al cine a verla están muy sensibles con el tema “spoiler”. Y no es para menos. En lo que se refiere a Star Wars: El despertar de la Fuerza, la nueva película de J. J. Abrams, obviar comentarios sobre el argumento y realizar un estudio de todo lo que se parece o difiere de sus predecesoras, es acabar hablando más de la cuenta.

 

Pero, ¿cómo escribir una crítica de la séptima entrega galáctica? O, por lo menos, un texto medianamente coherente y crítico. Sentarse a escribir sobre El despertar de la fuerza requiere, en primer lugar, un esfuerzo por distanciarse de todo lo que rodea a la película, y de la reacción que una puede tener respecto a ella y que se basen en motivos extra-cinematográficos.

Pero ahí el escribiente recibe su primera derrota: Te sientes igual que ante una reunión de viejos amigos, con los que hace tiempo que no tienes contacto, pero a los que has querido mucho. La reunión es imposible plantearla con frialdad y distanciamiento: Sólo tienes ganas de saber cómo les va y qué ha sido de su vida. La segunda derrota la recibes al tratar de ser crítica con la situación actual de la amistad. ¿Lo único importante es que estemos juntos? Pues no, pero se trata de disfrutar el momento, sin hacer demasiado hincapié en que una vez las cosas no nos fueron tan bien (precuelas y demás).

 

Así que, nos dirigimos a la reunión con cierto recelo y, al cabo de dos horas y media, salimos de ella con una sensación de euforia, de reencuentro, que hace del cine esa verdad 24 veces por segundo. Abrams ha escogido los mejores ingredientes y ha dado con las cantidades exactas de homenaje, novedad, drama, puntos de humor, aventura, mitología galáctica, nuevos cánones, viejos conocidos, recién llegados, sables láser, robots y naves de todo tipo y tamaño. Seguimos teniendo malos de manual, megalómanos al uso, nuevos antihéroes, personajes queribles por su torpeza y otros que lo son por su bondad, o porque son unos caraduras (sí, pero son nuestros caraduras).

Sea como sea, no hay nada que no hayamos visto, pero lo cierto es que nada fue nunca así. El director trata con respeto la mitología existente, y deja asentadas las bases para nuevos conflictos, nuevos villanos y héroes. Por todo ello, lo mejor es abrocharse el cinturón y dejarse llevar por esa sensación festiva que nos va invadiendo desde el momento en que la famosa fanfarria de Williams sube el nivel de emoción a niveles estratosféricos.

 

Duda: ¿Estamos ante un remake? ¿Ante un reboot? Pues ni una cosa, ni la otra. No se toma ninguna de las películas anteriores y se reconstruye con caras nuevas. Tampoco se reinicia la historia. Abrams, de quien ya podemos decir que ha sido más listo que Lucas cuando decidió hacer los Episodios I, II y III, hace avanzar la historia encajando las piezas nuevas con las existentes, con coherencia y cierta reverencia. Así, este episodio VII viene a ser un prólogo para una nueva trilogía que además hace las veces de “episodio enganche”. Es un episodio de transición, de cambio generacional, pero con valor en sí mismo.

 

El que en una película de estas características el reparto sea la pieza fundamental y a destacar, es muestra de lo bien ensamblado que está todo. Buenos personajes y bien interpretados, todos forman un inteligente juego de espejos, en el que resulta muy interesante ver como la dinámica establecida da pie a relevos generacionales. Si hay que destacar algún papel, deberíamos comenzar por Harrison Ford, porque si bien es cierto que la edad no perdona (aunque haya sido más benevolente con Ford que con Carrie Fisher), su presencia engrandece el aura mítica de la película. Oscar Isaac, demostrando que está en ese grupo de “actores que siempre están bien” por méritos propios. Daisy Ridley, llamada a ser un puntal de esta nueva trilogía, y John Boyega entran de lleno en el universo Star Wars con nota alta. Por último, destacar a Adam Driver, cuya presencia en la cinta apunta a un malo en formación, y es una de las sorpresas del reparto.

 

En resumen, este séptimo episodio es una película que se disfruta y que emociona, algo que muchos blockbusters actuales parecen dejar de lado. Es un abrazo para los fans de las sagas anteriores y una bienvenida para los recién enganchados.

 

IMMACULADA PILAR COLOM.-

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *