BABY DRIVER: ADRENALINA AL RITMO DE LA MÚSICA

(1 votes, average: 4,00 out of 5)
Loading...

Baby Driver, de Edgar Wright, está concebida para “molar” desde el primer minuto del film, para ser “cool” y ser considerada una obra de culto postmoderna del entretenimiento más puro. Y no lo decimos por “vacilaros”, ni nada por el estilo.

La historia sigue a Baby (Ansel Elgort), un conductor que es requerido por una banda de atracadores, que van cambiando de “elementos” en función del golpe a perpetrar y que está capitaneada por Doc (Kevin Spacey), un criminal que le considera su conductor fetiche. Baby es rápido al volante, no hace preguntas, apenas habla y va todo el día escuchando música por un problema auditivo. Pero, cuando en un atraco se complican las cosas y muere uno de los de la banda, Baby comprenderá que mejor sería dejarlo y emprender un viaje por carretera, con buena música y en compañía de la adorable Debbie (Lily James), una bonita y melómana camarera por la que ha perdido la cabeza. Pero no cuenta con que Buddy (Jon Hamm), Bats (Jamie Foxx) y Darling (Elza González) y su jefe no le van a poner su salida fácil.

Con esta premisa, Wright construye una trama adrenalínica y envolvente, que es pura acción al ritmo de una banda sonora espectacular y perfectamente integrada en la historia, en los acontecimientos y en el destino que aguarda a cada personaje. Es inevitable no pensar en Quentin Tarantino al ver el film, como tampoco lo es hacerlo en Drive, de Nicholas Winding Refn, -sobre todo al conocer a su silente, hábil y enamoradizo protagonista-, incluso en las películas de atracos de Soderbergh -aunque Baby Driver juega en otra liga con respecto a este último referente-. También sería lícito pensar en Amor a Quemarropa, de Tony Scott, y en Scott Pilgrim y el mundo de mañana, con la que Baby Driver comparte algunas características. Aquel Scott Pilgrim interpretado Michael Cera nos recuerda inevitablemente al Baby que encarna Ansel Elgort, con esa sensación de estar envuelto en peligro por el burbujeante amor que corre por sus venas, eso sí, siendo ambas historias totalmente distintas. 

Quizás cuándo un personaje afirma que “cuando sientes algo es cuando empiezas a sentir cerca el sonido de la bala”, ya nos damos cuenta de que estamos ante un thriller de acción con alma. Entre tantas persecuciones, golpes, tiros y peligros, a cuál más trepidante y rocambolesco, los protagonistas tienen una razón de ser.Y, aunque no sepamos demasiado de ellos, nos implicamos en el periplo de estos Romeo y Julieta o Bonnie & Clyde postmodernos y sus ansias de libertad, de evasión y de búsqueda de una vida mejor. Porque quizás el espectador, que está al otro lado de la pantalla, también sueñe en atreverse a “dar un volantazo” en su vida junto a aquella persona que ama -o a la que necesitaría amar-. En el fondo, el amor y la libertad, constituye un todo universal y bien reconocible.

SONIA BARROSO.-

4 thoughts on “BABY DRIVER: ADRENALINA AL RITMO DE LA MÚSICA

  1. No soy mucho de pelis, ya que me gusta mucho más leer o ver series que duran mucho menos, pero sin duda la tengo en cuenta, porque a veces apetece y no sabes que ver.
    B7s

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *