Aritz Moreno: «Las Ventajas de viajar en tren ahora te hace reír y al segundo te congela la sonrisa»

Pilar Castro, Aritz moreno y Quim Gutiérrez

Facesonthebox tuvo la suerte de poder asistir a una rueda de prensa con el director y parte del elenco de actores del equipo de Las Ventajas de viajar en tren, una película que ha suscitado mucha admiración en los pases previos a su estreno.

Aritz Moreno, el director de esta producción, asegura que “crear esos minimundos ha sido muy divertido. Construimos una estructura de historias dentro de otras historias llena de capas y enriquecida con la mezcla de géneros. Buscaba el contraste y la sorpresa. Ventajas de viajar en tren ahora te hace reír y al segundo te congela la sonrisa. Cuanto más oscuros eran los contenidos más oscura es la película a nivel visual y luego salimos a la superficie”. Como le dijo un espectador, ver esta película es como ir a un parque de atracciones con una pulsera de todo incluido.

El director quiso resaltar el gran esfuerzo físico que le supuso a Pilar Castro encarnar a Helga Pato, que protagoniza unas escenas durísimas y agotadoras. Puso como ejemplo las 18 horas que tuvo que permanecer empapada en la escena de la lluvia, que transcurre en un patio completamente embarrado con “El amor” de Massiel como elemento emocional de gran fuerza que apoya unas escenas estremecedoras.

La actriz asegura que su relación con Quim Gutiérrez, que interpreta a Emilio, su pareja en esta ficción, fue inmejorable y que acababan riendo a carcajadas en muchas escenas a pesar de lo raras que resultaban. Quim asegura que con otra pareja todo le hubiera resultado más incómodo, pero que con Pilar el rodaje le pareció muy fácil. En su opinión la clave está en la entrega y, un poquito, en dejarse llevar.

Al personaje que interpreta no quisieron darle un papel de villano sino presentarle como un pobre hombre con filias oscuras que logra proyectar en Helga, pero no desde el maltrato, sino desde el consentimiento por amor y por falta de autoestima de la protagonista que se presta a todas sus fantasías casi sin oposición (hasta un límite, claro). En un principio, se pensó en añadir a la imagen de Helga elementos que la dotaran de características caninas para acercar al espectador a la visión que tiene Emilio de ella, pero se desestimó porque era muy costoso en cuanto a los recursos que se habrían tenido que invertir para conseguir buenos resultados.

Aritz asegura que eligió a los actores porque eran los mejores y que se dejó guiar por su instinto. El hecho de que el guión se compusiera de pequeñas historias separadas en el espacio y en el tiempo facilitó que el elenco elegido tuviera disponibilidad para aceptar participar en esta producción. Confiesa que se siente muy afortunado de haber contado con un reparto tan acertado y ajustado a cada uno de los personajes. No se imagina a otros actores en la piel de sus personajes.

 

Ernesto Alterio, Belén Cuesta y Macarena García

No hay un papel fácil de interpretar en Las Ventajas de viajar en tren, ya que la trama está llena de personajes muy especiales. Ernesto Alterio, confiesa que se documentó exhaustivamente para ponerse en la piel de su personaje, el desconocido que se presenta en un tren a la protagonista como Ángel Sanagustín, psiquiatra que trabaja en la misma clínica en la que acaba de ingresar a su marido. El actor afirma la locura es un tema que le interesa mucho y que no le es ajeno.

Para construir a su personaje se centró primero en su verdadera cara y luego fue superponiendo capas hasta conseguir el efecto deseado que está presente en todo el filme y que proclama que nada es lo que parece. Con este arduo trabajo de interpretación ha conseguido reflejar muchas facetas de la personalidad de su papel sin desvelar nada hasta su justo momento.

En su opinión,  muchas personas se refugian en diferentes tipos de locuras para huir de una situación o realidad desgarradora que les lleva a esconderse en un mundo paralelo en el que poder habitar, verosímil, pero irreal. Macarena García, que interpreta el papel de Rosa, completa esta idea explicando que “para poder sobrellevar y hacer frente a ciertas realidades que demuestran que el mundo está podrido hay que esconderse a veces en la fantasía”.

Por su parte, Belén Cuesta, que encarna a Amelia Urales de Úbeda, prefiere resaltar que el argumento se basa en relatos dentro de otros relatos que van desvelando diferentes aspectos de la locura humana basando su fuerza en la verosimilitud de las historias, más que en los tintes de realidad de las mismas, enredando al espectador en una madeja en la que ya nada es lo que parece.

En este mismo sentido, Alterio, asegura que lo que más le llamó la atención sobre el guión fue lo novedoso del argumento y lo bien llevado que estaba. Belén, añadió que le atrapó una historia que se salía de todo lo que había hecho hasta ahora y picaba su curiosidad. Estaba deseando ver cómo quedaría plasmado en la gran pantalla y el resultado no ha podido ser más sorprendente. Por su parte, Macarena asegura que en el guión vio la mezcla de una serie de ingredientes que sólo podían dar como resultado un éxito absoluto.

Belén incide en que la película está llena de mensajes potentes que se cuelan en la mente exigiendo ser escuchados. “Está contada de tal manera que juega con la mente del espectador y el toque fantasioso le da más fuerza si cabe”, asegura.

“La realidad no alcanza para contar lo real y hay que echar mano de la metáfora para contar lo esencial”, explica Alterio, “Lo que realmente pasa entre los personajes”.

Los tres actores coincidieron en que el rodaje fue una locura divertidísima en el que les tocó hacer cosas muy raras y surrealistas, pero que todo fue muy cómodo para ellos porque era muy fácil trabajar con el equipo de producción, el resto del reparto y el director. Recuerdan entre risas cuando descubrieron que habían traído a dos especialistas franceses sólo para que el vuelo de una croqueta fuera perfecto. Un ejemplo de lo medido que está todo en esta película que no deja nada al azar.

Macarena García disfrutó recordando lo bien que se lo pasó en París rodando las escenas de su personaje. Sobre todo, cuando las cámaras rodaban desde lejos y Javier Botet y ella llamaban muchísimo la atención de los viandantes por sus pintas estrafalarias.

Alterio comentó como curiosidad que en un momento dado tuvo que ponerse una lengua falsa que mordieron Belén y Luis Tosar. Si queréis saber más sobre esta escena en concreto tendréis que ir a ver la película.

Todos aseguran que cada uno vivió el rodaje de una forma diferente: Ernesto como algo lleno de basura, Belén como habitaciones oscuras y familiares extraños y Macarena como un extraño viaje a París. Pero, en general, todos coinciden en que fue un «rodaje suave y relajado a pesar de tratarse de una película tan compleja».

DÁCIL MUÑOZ.-

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