ALIEN COVENANT: SANGRE, SUDOR Y FASSBENDER

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En 2012, Ridley Scott volvía al universo cinematográfico de Alien con Prometheus, tras las secuelas de su mítico Alien: el octavo pasajero (1979), que se convirtió en una de las obras cumbres de la sci-fi con monstruo, un aterrador xenomorfo que se introdujo no sólo en los cuerpos de la tripulación de la Nostromo, sino sobre todo en las pesadillas de las plateas de cine de medio mundo.

Prometheus suponía un punto y aparte en la franquicia, al abordar una nueva misión, capitaneada en esta ocasión por Elisabeth Shaw, que reunía la valentía de Ellen Ripley (Sigourney Weaver) con una sensibilidad mucho más acentuada. Este rol, interpretado por Noomi Rapace junto al del androide David (Michael Fassbender), tan humano como exquisito y misterioso, se convertirían en lo más recordado de la anterior película, junto a sus aires filosófico-existencialistas. Ahora, llega a nuestras pantallas, Alien Covenant, ya en el propio título intuimos que, aunque es una continuación de Prometheus, el film quiere ser un regreso a la película original de la saga.

¿De qué trata Alien Covenant?

La acción se sitúa en 2104, cuando 15 tripulantes de la nave Covenant, otros tantos colonos y embriones en hibernación surcan el espacio exterior y se disponen a colonizar un planeta y así establecer su campo base. Pero despiertan antes de su hibernación de lo esperado y acaban aterrizando, atraídos por unas señales acústicas, antes de hora, en un lugar aparentemente idílico, donde vivirán una de sus peores pesadillas.

¿Qué es lo mejor del film?

La atmósfera de tensión pesadillesca que se respira desde el inicio (aunque no estén los xenomorfos en pantalla), la buena resolución fílmica de sus trepidantes escenas de acción y el doble rol de Michael Fassbender, como ángel y diablo. Por una parte, como Walter, el último androide creado por Industrias Weyland; y por otra, como su reverso más tenebroso, David, androide que ya aparecía en Prometheus, una criatura con ínfulas de creador. También destaca Kathrine Waterson, como Danny Daniel, la segunda a bordo, a caballo entre la agurrida Ripley y la emocional Shaw.

¿Qué es lo peor del film?

La incompetencia de la mayor parte de la tripulación de Covenant, que acaba siendo víctima de sus propios errores; y comprobar como el festival de sangre, sudor y gore -que lo hay y en generosas dosis- nos transmite menos inquietud que la propia mirada y acciones del androide David, erigido como el auténtico villano de la función.

En definitiva, Alien Covenant es un entretenido vehículo de ciencia-ficción para lucimiento de Michael Fassbender en su doble rol. Gustará más a los defensores de Prometheus que a los admiradores más puristas del Alien original.

SONIA BARROSO.-

3 thoughts on “ALIEN COVENANT: SANGRE, SUDOR Y FASSBENDER

  1. Aún no la he podido ver, por lo que opinar sobre ella seria mentir al publico jejeje pero si tengo claro una cosa, y es que Alien: covenant, es la segunda parte de Prometheus, algo mas atrevida quizás y con intento de regresar aquel mítico Alien. Una gran crítica Sonia.

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