EL VIAJE DE MARTA: VIAJE HACIA LA MADUREZ

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Marta es una joven de diecisiete años algo arisca y rebelde que se va de vacaciones con su padre y su hermano pequeño al Senegal. Un viaje que tendrá un gran impacto en ella y en la relación fría y complicada que tiene con
su padre. El viaje de Marta, la nueva película de la directora Neus Ballús (ganadora de cuatro premios Gaudí, un Goya al mejor director novel y un galardón a la mejor película debut en la Berlinale por su ópera prima La plaga) aborda la relación padre-hija desde la perspectiva de Marta, que está harta de las imposiciones de su padre y de no poder ir a su aire. Con una gran sencillez, el film evoluciona a medida que Marta pasa por varias situaciones que la hacen madurar y que hacen evolucionar también la relación con su padre. Estas experiencias que harán evolucionar a la protagonista tienen que ver todas ellas con Senegal. Marta conoce a un chico y una chica locales que trabajan en el hotel resort en el que se hospeda y de ahí surgirán las relaciones que la harán crecer como persona y conocer nuevos horizontes mientras explora las calles del país africano. De hecho, las relaciones entre personas de distintas culturas es uno de los pilares de la película, como también lo es la crítica social contra el turismo y, en particular, contra el turismo que se lleva a cabo en países como Senegal.

Así, la cinta presenta distintas imágenes típicas y totalmente estereotipadas del turismo en África, como la vida en los resorts, las excursiones de safari o las fiestas en las que turistas se visten como tribus aborígenes para bailar sus
danzas. Una fotografía de las relaciones jerárquicas y llenas de discriminación que aún existen entre occidentales y el continente africano, y que tiñen de tintes post-coloniales a prácticas como el turismo de masas.

Sin embargo, tanto la crítica social como la relación paterno-filial entre Marta y su padre quedan algo desdibujadas a medida que avanza la película. En ambos casos a penas se rasga la superficie del asunto y ninguno de los dos
temas tiene una conclusión convincente.

Por otro lado, sí cabe destacar las actuaciones del reparto, con el veterano Sergi López en el papel de padre, Diomaye Augustin Ngome como trabajador del hotel y, sobretodo, Elena Andrada, que en su papel de debut da vida a
Marta de forma natural y muy conseguida, convirtiéndola en el principal acierto de la película. Además, también se luce Neus Ballús con algunas ideas interesantes, como mostrar tramos de la película a través de la cámara de
vídeo del empleado del resort, un acérrimo aficionado al cine. No obstante, este método se hace pesado en algunos tramos de la película y saca un poco al espectador de la acción.

El viaje de Marta no se queda en lo literal. La metáfora del viaje como una etapa de crecimiento personal se hace muy presente en este film y lo hace a través de algunas escenas bastante bonitas. No es un viaje físico, sino uno emocional. Un viaje que Marta nunca olvidará.

MARTÍ ESTEBAN.-

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