61 ZINEMALDIA: PELO MALO Y LA HERIDA TRIUNFAN EN DONOSTIA

Sorpresa inesperada. Salta la banca. Los gustos del Jurado acabaron resultados absolutamente contrarios a los de los periodistas acreditados. Sólo los medios latinoamericanos parecían entusiasmados por este regalo en forma de Concha dorada. Enemy y Vivir es Fácil con los Ojos cerrados, dos de las favoritas por la crítica, se fueron de vacío y como mejor película se premió a la cinta venezolana Pelo malo, de Mariana Rondón, film que ha pasado sin hacer ruido y que ha sorprendido a todos. Así pues, el Palmarés apostó fuerte por el cine latinoamericano, olvidando a las “favoritas” porque, además, Club Sándwich se llevó el premio a mejor director para Fernando Eimbcke.  

Por su parte, la cinta que más contentó a Jurado y a crítica es, como dice su director Fernando Franco, “una película chiquita hecha con las entrañas”. Se trata de La herida, que recibió doble galardón: El Premio Especial del Jurado y la Concha de Plata a mejor actriz para una Marián Álvarez, quien dedicó un emotivo discurso. En éste citó a Fernando Franco como parte de “su familia”. Se notaba que el personaje de La Herida ha calado muy hondo en la actriz. Tanto como en el público.

En la categoría de actor, Jim Broadbent conseguió el galardón por Le Weekend, imponiéndose a los dos favoritos: Antonio de la Torre y Javier Cámara. El actor, al que recordaremos sobre todo por ser el maestro de ceremonias de Moulin Rouge, no pudo asistir a la gala, pero el responsable de A contracorriente recogió el premio en su nombre. La última película del director de Nothing Hill sobre la vejez caló en el Jurado.

El guión fue a parar a Quai d’Orsay, una sátira que no nos acabó de convencer como relatamos en nuestra crónica. Y Caníbal sólo consiguió fotografía. Para este cronista, el regusto no puede ser más amargo. Suerte de los Premios del Público en las Perlas. Esta categoría tan llena de maravillas ha premiado a dos de las mejores películas vistas en el certamen. About Time, de Richard Curtis, como mejor película europea y  también a la conmovedora cinta japonesa Like Father Like Son, de Koreeda, que lideró el ranking de votaciones del público desde los primeros días del certamen. Y no olvidemos el Premio Especial Otra Mirada otorgado por TVE: Ozon ha vuelto a ganar en San Sebastián con la fantástica Jeune & Jolie.

Y llegamos al fin. Con un Palmarés controvertido que dará que hablar. Pero no importa realmente el ganador. Cada uno tiene su Concha de Oro. Lo importante es haber disfrutado de las maratonianas sesiones de cine en el Kursaal, en el Teatro Principal o en el Victoria Eugenia. El certamen se termina, los recuerdos de photocalls se desvanecen y el Hotel María Cristina se vacía de estrellas del celuloide. Y nos quedamos con la sensación de lo que a uno le llena es esa pasión de saber que uno no está solo cuando se apagan las luces del proyector. Cientos de personas de edades, procedencias y filias y fobias diferentes se han reunido en esta Fiesta Donostiarra con un elemento común: El 7º arte. ¡Viva al cine! Hasta aquí el 61 edición del Festival de San Sebastián.

JOAN BOTER ARJONA.-

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