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66SSIFF: DE UN FIRST MAN A UN BEAUTIFUL BOY
septiembre 25, 2018 Articulos

Sacrificio, coraje, relaciones paterno filiales y dolor, mucho dolor. Son algunas de las constantes de cuatro de las películas que se han podido ver a lo largo del tercer día de festival en Donostia.

YULI

Una de ellas es Yuli, que ha hecho lleno en su pase de las 9 de la mañana en el Teatro Victoria Eugenia. El nuevo filme de Icíar Bollaín (con guión de Paul Laverty, como viene siendo tradición en sus últimas cintas), narra la vida del bailarín cubano Carlos Acosta desde sus orígenes en un barrio humilde de La Habana, hasta convertirse en la estrella de una de las más grandes compañías de ballet del mundo.

Bello montaje construido a tres tiempos (el presente con el propio Acosta interpretándose a sí mismo) en la que los números de baile y los colores de La Habana van dando entrada y salida a los recuerdos de infancia y adolescencia del famoso bailarín, marcados especialmente por una complicada relación con su padre, que desde bien pequeño lo obligó a asistir contra su voluntad a la Escuela Nacional de Ballet de Cuba.

“¡Odio bailar! Yo lo único que quería era estar aquí, con mi familia”, dice en un momento de la cinta un joven Yuli (apodo familiar de Acosta), abriendo paso así a una de las ideas subyacentes del filme, que es la lucha entre tener talento y sentir pasión por algo. Y para colofón, una obra, coreografiada a modo de autobiografía por el protagonista, donde todas las contradicciones de esta vida dedicada al arte, lejos de casa y llena de sacrificios y pérdidas, se encuentran encima del escenario con una bellísima expresividad y movimientos al ritmo de la excelente música de Alberto Iglesias. Sin duda una banda sonora a retener en la memoria para cuando toque hacer balance musical del año.

FIRST MAN

 

Allí en lo más alto del podio estará también Justin Hurwitz y la maravillosa composición que ha ideado para el primer gran encargo de estudio de Damien Chazelle después del éxito de Whiplash y La La Land. Basada en la biografía autorizada sobre Neil Armstrong escrita por James R. Hansen, First Man cuenta uno de los momentos estelares de la humanidad del último siglo, la llegada del hombre a la luna, a partir de la historia de un hombre en duelo, destrozado por la muerte de su hija.

“Todos recordamos ver imágenes de Neil y su mujer, Janet, sonriendo delante de las cámaras. Pero no imaginamos la tremenda pérdida que ambos estaban viviendo a nivel personal”, explicaba Ryan Gosling, que interpreta a Armstrong, en la rueda de prensa de la película. “Por eso es importante en la película ser fieles a su historia”, eso es, “ver la realidad opuesta a la idea de familia feliz que proyectaban y al sueño que la gente creía que estaban viviendo en ese momento”, comentaba una risueña Claire Foy, que interpreta a la mujer del astronauta.

Foy, a quien todos hemos amado en su recreación de la reina de Inglaterra en la serie The Crown, carga espléndidamente con parte del peso de la historia personal de los Armstrong, la menos contada. Difícil no quedar hipnotizado por la expresividad de su rostro y ojos, que dicen tanto con tan poco. Gosling, por su parte, cumple a la perfección con las dos facetas del personaje, la del hombre y la leyenda, aunque hay momentos en los que la unión de ambas partes no acaba de encajar, y quizá es por ello que la cinta acaba pecando de excesivo metraje.

Es aquí también, por ejemplo, donde se nota que este no es uno más de los proyectos personales a los que nos había acostumbrado Chazelle en su, de momento, corta filmografía. No obstante, la brillante técnica del director tras la cámara y la de todo su equipo (entre ellos Tom Cross en la sala de montaje y Hurwitz tras los temas más íntimos y épicos de la narración) hacen de First Man una más que correcta propuesta, casi redonda.

GIRL

 

Otra de las mejores proyecciones de este primer fin de semana viene de Bélgica. Se titula Girl y llega a San Sebastián con el Premio FIPRESCI del pasado Festival de Cannes, donde también recibió la Caméra d’Or, la Queer Palm y el Premio del Jurado Un Certain Regard a la Mejor Interpretación para Victor Polster, actor y bailarín que, en la cinta, interpreta a Lara, una joven de 15 años que se somete a una dura transformación corporal para cumplir su sueño: ser bailarina. El dolor físico autoinfligido para ello se mimetiza al mismo tiempo con el dolor y transformación física y hormonal de su cuerpo de chico al de una chica, su verdadera identidad.

Un durísimo relato, con una fuerza emocional y visual devastadoras (atención a esos constantes e intrusivos primeros planos de la protagonista), y con una relación paternofilial de nuevo clave en el desarrollo de una historia que pone sobre la mesa cuán lejos estamos todavía de la normalización de la transexualidad y la increíble presión social (voluntaria e involuntaria) que día a día, y en todos los aspectos de su vida, puede afectar a una persona que simplemente quiere ser bailarina y sentirse bien con su cuerpo. Más que notable primer largometraje de Lukas Dhont, que representará a Bélgica en la carrera a los Oscar.

BEAUTIFUL BOY

Y acabamos de nuevo con una relación paterno filial y un cuerpo destrozado, en este caso por la adicción a las drogas. Es la nueva propuesta del director Felix Van Groeningen tras la notable Alabama Monroe. Interpretada por Timothée Chalamet y Steve Carell, Beautiful Boy es su primera película en inglés. Se basa en las memorias de David y Nick Sheff, padre e hijo, que durante años lidiaron con la adicción, recuperación y recaída de este último en las drogas.

“Quisimos, a partir de la experiencia de esta familia, enseñar de forma sencilla la complejidad emocional del tema y, de este modo, ayudar a propiciar un diálogo”, comentaba el director en la rueda de prensa. A su lado, Timothee Chalamet, otra de las estrellas invitadas del festival, afirmaba que “la drogadicción y el alcoholismo son actualmente la primera causa de muerte en Estados Unidos” y que por eso quiso implicarse en el proyecto “para ayudar, ni que fuera un poco, a dar visibilidad al problema”.

Por muy buenas intenciones que haya detrás de la película y su historia, sin embargo, el resultado en la pantalla es del todo insatisfactorio. Beautiful Boy no aporta nada nuevo y da vueltas una y otra vez sobre el mismo tema sin aprovechar otras ideas mucho más interesantes como el duelo que pueden vivir unos padres ante la incapacidad de ayudar a un hijo perdido en un espiral de adicción y destrucción. Una idea, este “lidiar con el duelo”, mucho mejor tratado en Alabama Monroe, que tenía, a su vez, un uso de la música mucho más acertado y no tan aleatorio como parece ser en este caso.

Y así, entre descubrimientos, decepciones, sacudidas emocionales y visitas estelares, ponemos punto final al primer fin de semana de la 66ª edición del Festival de Cine de San Sebastián, que aún tiene mucho por mostrar durante los próximos días. Entre lo más destacado, se encuentran los nuevos trabajos de Alfonso Cuarón (flamante León de Oro en Venecia), Spike Lee y Jacques Audiard, así como la última cinta de Claire Denis y la ópera prima de Bradley Cooper. El protagonista y director de A star is born será una de las visitas más esperadas de los próximos días, al  lado de las de Judi Dench (Premio Donostia) y Chris Hemsworth, protagonista de Malos tiempos en el Royale. el último filme de Drew Goddard tras The cabin in the woods.

Nosotros lo dejamos aquí. En estos momentos, una servidora escribe esta crónica de regreso ya a Barcelona, alejándose cada vez más de esta especie de sueño en el que uno vive cuando está en el Festival de San Sebastián, sean cuatro o diez días. Colas, madrugones, correr de un cine a otro para mantener a rajatabla los horarios tan cuidadosamente confeccionados, polémicos finales y discusiones, ruedas de prensa, los pintxos de solomillo con foie y, por encima de todo, la buena compañía. Cada detalle suma para resultar en este todo tan maravilloso que es vivir el cine. Gracias, Facesonthebox, por el espacio en el que escribir estas torpes líneas de novata.

MARÍA DEL MAR GALLARDO.-

 

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